- Cura presuntamente ebrio,
no pudo casar a pareja
Adolfo Olivas Olivas yMartha Marina GonzálezCORRESPONSALES/ESTELÍ[email protected]
Un sacerdote salvadoreño que ofició una misa supuestamente ebrio, escandalizó a los invitados a una boda en la iglesia de San Juan de Limay, y frustró los sueños de una pareja que salió llorando de misa sin poder casarse la tarde del sábado.
La inconformidad comenzó cuando Magdelia Lissette Calderón relató a su madre que creía que el sacerdote Julio César Melgar estaba ebrio cuando la confesó y que le había hecho preguntas provocativas y recomendaciones fuera de tono, al extremo de ponerla nerviosa.
Los denunciantes aseguran que el cura habló de todo, menos del matrimonio y que hasta llegó a decir que San Juan de Limay era un pueblo satánico y hechicero, ocasionando el llanto de los novios Patricio Espinosa (28), y Magdelia Calderón (23).
ACUSACIONES
Ella es secretaria de la Asociación de Educadores Ambientalistas, cuya directora, la Lic. Rosa María Centeno, denunció ante la Policía el supuesto escándalo y daños morales sufridos por la pareja.
Los señores Arnulfo Espinoza y César Calderón Betanco, padres de los novios, decidieron sacar a la pareja porque “el sacerdote estaba como loco hablando disparates”. Junto a ellos, los invitados abandonaron la iglesia mientras consolaban a los novios.
“Este sacerdote es un sinvergüenza”, dijo don César, padre de Magdelia, que se fue con su novio para su casa, porque estaban casados civilmente.
Los familiares de la pareja poseen un video de todo lo ocurrido y esperaban entregarlo a monseñor Abelardo Mata, obispo de Estelí.
SACERDOTE SE DEFIENDE
El sacerdote Julio César Melgar negó los hechos y dijo que hay personas que quieren hacerle daño, pero que él las perdonaba, porque no tiene nada en contra de nadie.
Aseguró que no los casó porque dos mujeres se le tiraron encima agrediéndolo porque predicaba en contra de los preservativos, negando la versión de su presunta embriaguez, porque “yo no tomo”.
No fue posible conocer la versión de monseñor Abelardo Mata, porque está de gira en Limay, dijo una asistente suya, aunque no fue posible confirmar si el viaje es a propósito de la denuncia o es una casualidad.
Un grupo de beatas católicas respaldaron al sacerdote y expresaron que es un religioso ejemplar y que las críticas son dirigidas por personas inconversas.
Simpatizantes del Partido Liberal Constitucionalista rumoraban que los sandinistas emborracharon al sacerdote para dejarlo en ridículo, porque los apoyó durante la campaña electoral.