Lynn Obando
Quiero hacer un pequeño comentario al editorial del día 27 de noviembre titulado “Todo el CSE debería renunciar”, ese mismo día en una carta pública solicité a los dos partidos políticos que hicieran cambios en la Ley Electoral para disolver el CSE y que se redujera a sólo 3 magistrados de los cuales ninguno fuera militante ni del PLC ni del FSLN, que se buscaran personas notables, yo proponía por ejemplo a Mariano Fiallos, Ángel Navarro, Roberto Courtney, Gabriel Solórzano, Alberto Saborío.
En esa misma reforma propongo que se fije un salario de US$2,500, ya que es imposible que los magistrados quieran renunciar con el salario y prebendas que ostentan actualmente.
Si nosotros continuamos con el modelo del CSE vamos a tener el mismo problema en cualquier tipo de elecciones, y estoy seguro a como está la mayoría de la población que si se hubiera presentado el mismo escenario de las elecciones municipales, donde en muchos municipios la diferencia fue de 200-300 votos, todavía se estuviera discutiendo. En cambio, con personas responsables y con ansias de servir al país y no de servir a caudillos nosotros recibiríamos resultados más precisos y creíbles, ¿por qué? porque estos nuevos magistrados harían cambios en los directores, los que también están partidarizados, cambiarían los miembros de los consejos municipales y departamentales, los que también están repartidos. Ellos creen que ésa es democracia.
De qué sirve que se condone la deuda externa en 3,000 millones si por otro lado vuelven a endeudarse con 10,000 millones, y ese dinero sólo lo vemos en las camionetonas, mansiones, cuentas en el exterior.
Digamos basta ya a nosotros como sociedad civil, nos toca levantar nuestro grito de protesta.