Puntos de agenda para el desarrollo rural de Nicaragua

Luis A. Navarro Urroz A partir del 10 de enero del año próximo 2002, para lograr el ansiado y tan necesitado despegue económico de Nicaragua, en el corto plazo, los funcionarios del nuevo gobierno del Ing. Enrique Bolaños, deberán enfrentar y resolver con gran dinámica una gran cantidad de problemas, a los cuales habrá desde […]

Luis A. Navarro Urroz

A partir del 10 de enero del año próximo 2002, para lograr el ansiado y tan necesitado despegue económico de Nicaragua, en el corto plazo, los funcionarios del nuevo gobierno del Ing. Enrique Bolaños, deberán enfrentar y resolver con gran dinámica una gran cantidad de problemas, a los cuales habrá desde ya, que asignarles prioridades.

No cabe la menor duda que la prioridad número uno se le asigna a la producción. Pero habrá que agregar que debe ser la producción agropecuaria, para con ella apuntalar el desarrollo rural y por ende el desarrollo del país, dada la vocación agraria de Nicaragua y la etapa primaria de su desarrollo necesita “echarles todos los fierros” a este sector de la economía nacional y a que todos, sin excepción, nos remanguemos la camisa para sacar al país adelante.

Es cierto que “el gobierno no es productor”. Por lo tanto, el rol o responsabilidad del gobierno debe ser el de promotor, facilitador, educador y en tal función debe diseñar planes y programas que al final conduzcan a fomentar la producción en cantidades adecuadas de productos alimenticios de buena calidad a precios razonables a la población, de productos de exportación generadores de divisas y de materias primas para la industria nacional, generando de esta manera el empleo que tanta falta hace al país.

Con esta gran tarea, probablemente el señor ministro agropecuario y forestal del gobierno del Ing. Bolaños, será el funcionario que estará más expuesto al público y cuya labor será la más observada no sólo para criticarle, sino que también para aplaudirle aciertos y como sociedad civil, debemos contribuir con ideas y ayudarle en el mejoramiento de su gestión.

Es importante mencionar que el proceso de desarrollo agrario, como su nombre lo indica, debe ser integral, integrado y sostenible. No debe ser agropecuario solamente. Debe ser rural y debe tomar en cuenta al hombre (o mujer) como miembro de una familia y como miembro de una comunidad, además de como productor, y en los planes y programas deberá tomarse en cuenta a la unidad de producción y no solamente la actividad específica de un cultivo o una actividad pecuaria.

Es evidente que la tarea de levantar económicamente a Nicaragua deberá ser el producto de un esfuerzo interinstitucional donde el Ministerio Agropecuario y Forestal deberá de jugar el papel de líder y tratar de ganarle tiempo al tiempo ya que, esperando que el clima no nos juegue una mala pasada como en años anteriores, pues dependemos de las lluvias para cosechar. Este nuevo gobierno solamente cuenta con cinco (5) ciclos agrícolas a partir del 1º. De abril del 2002, o sea dentro de cuatro (4) meses y Dios y el futuro ministro saben que no podemos darnos el lujo de perder ni un minuto y ni una cosecha.

Algo que no se debe permitir en Nicaragua, donde abunda la mano de obra campesina y abundan los suelos fértiles ociosos, es que los precios de los productos agrícolas sigan subiendo, elevando aún más el costo de la canasta básica y fomentando la desnutrición de sus habitantes que al final termina deteriorando la salud.

Entre las áreas críticas donde el MAG-FOR o como vaya a llamarse en el futuro este ministerio, debe tomar acciones en forma directa o en forma coordinada con otras instituciones o ministerios, se mencionan las siguientes:

1. Estadísticas Agropecuarias. Sin datos estadísticos no es posible ninguna planificación. Si no se sabe de dónde se sale, no se puede saber a dónde ir. Se debe revisar detenidamente el proceso de formación de datos y la información, estadística existente, para poder así crear datos oficiales pues al presente no se está muy claro quién tiene esa responsabilidad si el MAG-FOR o INEC o BCN. ¿Qué pasó con el tan publicitado censo agropecuario del año pasado? ¿Quién tiene las cifras y cuándo se ofrecen a los usuarios? Después, habrá que establecer las encuestas anuales para dar seguimiento a la producción y montar el sistema de estadísticas continuas.

2. Estructura del Sector Agropecuario/Rural. Se dice que la responsabilidad del MAG-FOR como promotor y facilitador es la de diseñar políticas, planes y programas en favor de los sectores agropecuario y forestal, y la de coordinar actividades de INTA y Marena, que son instituciones legal y administrativamente independientes. En un “nuevo” esquema, al MAG-FOR se le debe asignar, primero, más presupuesto, y después un rol donde tenga más autoridad e influencia directa más que la simple coordinación de instituciones responsables de áreas tan sensibles e importantes como lo son la investigación y la transparencia de tecnología, el manejo y uso de los recursos naturales renovables y la educación agraria, en todos sus niveles.

3. Investigación y Transferencia de Tecnología. Es necesario evaluar los resultados de todo lo que se ha invertido en el proceso de investigación y transferencia de tecnología en los últimos diez años, para ver si realmente se están dando respuestas y soluciones (baratas y prácticas) a los problemas de producción de corto plazo que enfrentan nuestros agricultores y ganaderos, sobre todo medianos y pequeños. Existe la percepción de que en esta área de acción estamos muy mal. Un indicador de campo del avance tecnológico es el promedio de rendimiento nacional por unidad de superficie, y los quintales por manzana cosechados hoy en maíz, frijol, arroz y aún en el café, son muy parecidos a los que teníamos hace 15 ó 20 años. Nuestras vacas siguen dando 3 litros por día. Parece que se hace necesario redefinir métodos de trabajo, objetivos y metas que nos permitan recuperar el tiempo y la tecnología perdidos.

4. Titulación de Tierras. En beneficio de una mayor estabilidad social y económica en el área rural, es deseable que las autoridades correspondientes, tal vez con la participación del MAG-FOR, promuevan la finalización del proceso de titulación de suelos agrícolas, para hacer de sus dueños, viables sujetos de crédito ante una banca privada y ONG muy exigentes.

5. Costos de Producción. Es importante y necesario actualizar los conocimientos sobre los procesos productivos empleados en el país y el costo de los mismos, para ver qué estamos haciendo en este ambiente cada vez más competitivo tanto a nivel nacional como internacional. Esto exige la investigación permanente de los costos de producción, de procesamiento y de comercialización para saber si continuar con lo que hacemos o debemos de cambiar de actividad. En este punto debe destacarse la importancia del concepto zonificación de cultivos, de vocación de los suelos y el contraste de uso actual y uso potencial de los mismos.

6. Información de Mercado. Como resultado del establecimiento de un buen sistema de control de información estadístico confiable, incluyendo precios de productos e insumos, el MAG-FOR debería difundir en forma oportuna en todos los medios a su alcance para uso de productores y consumidores, datos de volúmenes de producción, por época, por región y por calidad, al igual que precios en diferentes canales de comercialización para uso de productores, mayoristas y consumidores.

7. Crédito a la Producción ya la Comercialización. MAG-FOR debería participar en la preparación de planes de crédito a la producción y a la comercialización de productos agropecuarios colaborando con la banca privada y ONG suministrando información estadísticas, de costos y otros. Los pronósticos de cosechas por época deberían ser del conocimiento de todos los actores que participan en una u otra forma en la producción nacional.

8. Caminos Rurales. Es supremamente importante y necesario que MAG-FOR que conoce las zonas de producción a niveles municipales, junto con el Ministerio de Transporte e Infraestructura, MTI, velen permanente por la ejecución de los planes anuales de mantenimiento de caminos rurales de todo tiempo a todo lo largo y ancho del país, incluso fijando prioridades. Si por falta de adecuadas vías de comunicación no es posible movilizar las cosechas a los centros de procesamiento, consumo y/o exportación, la misión aún no estaría cumplida.

El autor es Ingeniero Agrónomo  

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