Humberto Benard
Las pandillas se están apoderando de nuestra ciudad de Granada, al extremo de que ya hay lugares donde no es prudente entrar, la Policía o no tiene presupuesto adecuado o tiene temor de enfrentarlas.
Las bicicletas, el eterno problema que nos aqueja a diario tiene solución, únicamente con vigilancia policial y aplicando las leyes existentes. Hace unos años emitió la Alcaldía en conjunto con la Policía un decreto que decía que no pueden circular las bicicletas sin luces, sin placa, sin licencia, sin nada, pero todo sigue igual, circulan en las aceras, por la izquierda, por la derecha, por el centro, dos, tres y cuatro, a veces en una sola bicicleta, y lo peor de todo es que van contra la vía, se encuentran con un automotor y viene el encontronazo, el ciclista generalmente al cementerio, y nosotros, los choferes, a la cárcel.
El Mercado Municipal es un lugar sucio, el mal olor, el desorden, las inmundicias, los charcos… y no hay un solo basurero en todo el mercado y sus alrededores. Nuestra ciudad es un gigantesco basurero.
Otro mal que nos aqueja es el de los coches, halados por dos flácidos caballos, que van dejando una estela de excremento por todo el pavimento, únicamente por no obligar a usar el pañal amarrado en la parte trasera de los caballos… y así nos obligan a vivir respirando eso todo el tiempo, por la falta de un administrador.
Por otro lado, mientras se gastan millones de dólares en el Lago Xolotlán, nosotros nos quedamos impávidos dejando que se contamine el lago más bello del mundo, el Gran Cocibolca, con sus 8 mil km cuadrados.