Vivian Sequera/AP
LA HABANA.- Por primera vez en 10 años de cumbres iberoamericanas, Fidel Castro no acudirá a la cita, pero La Habana no ha dicho oficialmente una palabra que explique el suceso, tan inédito como inesperado.
El menú de versiones extraoficiales es amplio, pero dos se destacan.
Castro, de 75 años, querría estar en la isla atento a las labores de reconstrucción tras el paso del huracán Michelle el 4 de noviembre. O, también, que a raíz de la tormenta el comandante espera la llegada de un buque desde Estados Unidos, en el que el gobierno cubano busca adquirir, por primera vez en más de 40 años, un lote de alimentos y medicinas para reponer, según ha explicado el propio dirigente, las reservas utilizadas por el ciclón. Acostumbrado a ser noticia, y a menudo hasta ser el centro de atención en la cumbre, el veterano guerrillero logra casi el mismo efecto ausentándose de ella este 23 y 24 de noviembre en la capital peruana: su inasistencia es resaltada y genera todo tipo de comentarios.
Su participación en pasadas cumbres ha sido reseñada y atraído la atención por asuntos que van desde el contenido de sus discursos, el misterio de la seguridad que rodea sus arribos a esas citas, su cambio del uniforme verde olivo por un formal traje azul marino y corbata, el uso de una “guayabera”, sus denuncias frente a otros jefes de Estado de un complot para asesinarlo, o aquellos días a comienzos de la década pasada en que pocos apostaban al mantenimiento del socialismo en Cuba, en medio del colapso de la Unión Soviética.
Por su carácter de casi un mito en la historia contemporánea, cualquier actitud del dirigente provoca conjeturas. En un tiempo fueron la economía, la resistencia interna. Después la mayoría de los informes sobre el líder eran vinculados a su salud. ¿Cuántos años, meses o semanas más con el timón de Cuba al mando le quedarían al carismático líder? Las versiones de estos días giran alrededor del impacto de esa histórica compra a Estados Unidos.
Una cosa es cierta: Castro se las arregla para ser noticia, aún ausente.