La OMC: ¿ángel o demonio?

Rómulo Sánchez Leytón * El 9 de noviembre se inició la IV Conferencia de la Oganización Mundial de Comercio (OMC), creada en 1995 para sustituir al GATT. Esta vez en el Emirato de Qatar, un estado del Golfo Pérsico. El intento de fortalecer el comercio mundial en Seattle (1999), se quedó en agenda, ante el […]

Rómulo Sánchez Leytón *

El 9 de noviembre se inició la IV Conferencia de la Oganización Mundial de Comercio (OMC), creada en 1995 para sustituir al GATT. Esta vez en el Emirato de Qatar, un estado del Golfo Pérsico. El intento de fortalecer el comercio mundial en Seattle (1999), se quedó en agenda, ante el acoso de los movimientos antiglobalización (virtuales triunfadores de Seattle) y obligaron a la OMC a buscar un lugar seguro para negociar en Doha.

Este pequeño país, exportador de petróleo y gas, tiene un ingreso per cápita de US$17,000 dólares. Sólo 200 mil de los 740 mil habitantes de Qatar, son ciudadanos del país. El resto son inmigrantes árabes y asiáticos. Ahí se consideró el lugar óptimo para realizar la ronda, por los elevados niveles de seguridad que ofrece. No existen sindicatos, ni partidos, ni hay parlamento elegido y, están prohibidas las demostraciones. Es el país árabe, dónde han sido casi inexistentes las protestas contra Estados Unidos, por los bombardeos en Afganistán.

Empero, los participantes fueron provistos de máscaras, pertrechos médicos, y un barco en la costa por cualquier eventualidad. Mientras tanto, Greenpeace ancló el “Rainbow Warrior” y lo puso a disposición para realizar un forum crítico. La consigna que apadrina la protesta en unos 50 países es: “Destruye la OMC” (“Smash the WTO”). Se dice que la OMC protege a los transnacionales y está contra el medio ambiente. Sobre todo, los europeos promueven los tratados comerciales estándares, EE.UU., y los países en desarrollo los tildan de “proteccionismo verde”.

En Qatar negocian 142 países de la OMC; sobre la liberalización del mercado mundial. La cuestión continúa siendo que la OMC no solamente decide la liberación del mercado mundial, sino que tiene el poder para imponerlas de forma.

Detrás del modesto presupuesto (un tercio menor que el de Greenpeace) existe un poder oculto inmenso. Los países grandes llegan con muchos asesores y expertos, los países pobres, sólo ajustan —con excepciones— para su delegado principal.

La OMC calcula que de aquí al 2005 enriquecerá a la gente en 510 mil millones de dólares (con ese dinero podría comprarse Microsoft y la Coca Cola, o darle de comer a toda África). Para ello fundamenta su tesis en las Ventajas Comparativas de los Costos, del economista británico David Ricardo (hace 200 años). La misma plantea que lo óptimo es liberar el mercado, producir lo que mejor pueden hacer e importar el resto. A pesar de todo, los países industrializados, producen bienes industriales de elevado valor, mientras los países en desarrollo —dónde la mayoría son pequeños campesinos— productos agrarios con poco valor agregado.

La OMC ha dicho que la apertura de los mercados y la liberalización del comercio mundial traería bienestar para todos. Desde 1950 se han reducido las barreras arancelarias, el comercio se dinamizó, creciendo veinte veces. Sólo la década pasada el comercio se duplicó alcanzando 6,627 miles de millones de dólares (precios constantes de 1990). Sin embargo, los países en desarrollo difícilmente se han beneficiado de ese crecimiento. El 98.5 % del comercio mundial se realiza entre el mundo desarrollado.

Justamente en tiempos de miedo y nuevos atentados, de la recesión de Estados Unidos, Japón y la debilidad de Europa; el desmantelar las barreras comerciales, podrían contribuir a neutralizar los crecientes costos en controles y seguridad después del 11 de septiembre. En el 2000 América del Sur y Centroamérica participaron del 5.8 % de las exportaciones mundiales; mientras la Unión Europea concentraba el 36.4 % y Estados Unidos el 12.6 %. El valor del comercio planetario del mismo año alcanzó la cifra de US$62350,4001000,000 de dólares.

Terminada la conferencia, las preguntas continuarán siendo: ¿Abrirá el Norte sus fronteras? ¿Seguirá siendo tan asimétrica la globalización? ¿Se democratizará la OMC? Resulta antinómico y hasta cínico que los países desarrollados con una mano distribuyan dinero para el desarrollo, mientras con la otra protegen sus mercados de los productos agrarios y textiles provenientes del Sur. Los países desarrollados siguen subvencionando sus productos agrícolas con la bicoca de US$300 mil millones de dólares anuales. Suficiente para sentar a cada vaca en un avión y ofrecerles un paseo alrededor del mundo, las líneas aéreas se recuperarían. También fuertes exportadores de productos agrarios, como Australia y Nueva Zelandia exigen que se reduzcan las subvenciones y los aranceles e impuestos a las importaciones, principalmente de la UE.

La OMC ganaría credibilidad si el Norte reduce las murallas migratorias, se vuelve más participativa, remueve las cuotas de exportación, se flexibiliza el uso de patentes con fines sociales, si se hace obligatorio el trato especial, etc.

Después de todo existe la opinión que la OMC es un demonio que protege a los ricos, oprime a los pobres y desprecia la soberanía nacional.

Los campesinos del Sur siguen luchando contra la fuerza financiera de los ricos y poderosos del mundo, y eso no es moral, mucho menos ético, ni tiene que ver con la justicia. Por eso es necesario un nuevo equilibrio mundial, un cambio radical en el trato con las naciones débiles. Las imposiciones comerciales no deben atentar, ni poner en peligro la soberanía nacional. Si no hay cambios verdaderos, habrá sido una Conferencia más y la OMC perderá cada vez más confianza y legitimidad.

* Doctor en Economía

Participación en las exportaciones mundiales

(En porcentajes año 2000)

Regiones Porcentajes

—————————————————————————

Europa Occidental 39.5 (Unión Europea = 36.4)

Asia 26.7 (Japón = 7.7)

Norteamérica 17.1 (USA = 12.6)

América del Sur

y Centroamérica 5.8

Europa Oriental

(Rusia) 4.4

Medio Oriente 4.2

África 2.3

—————————————————————————

Fuente: WTO  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí