- Fiscalía solicitó inspección ocular de una propiedad cuya compra-venta habría contribuido a la quiebra del banco
Ary Neil Pantoja [email protected]
Una inspección ocular solicitada a última hora por la fiscalía, extendió a un día más el jurado que se sigue a Francisco Mayorga y Omar González, ambos ex directivos del desaparecido Banco del Café (Bancafé). La inspección que duró más de dos horas, se realizó sobre un terreno de 65 manzanas de extensión que, según la fiscalía, compraron los indiciados con dinero de la quebrada institución bancaria.
La propiedad, ubicada en la comunidad de San Basilio, Monte Tabor, es parte de las pruebas que la fiscalía presentó ayer, previo al inicio de los alegatos. Por momentos la inspección fue interrumpida por militares que trataron de impedir el acceso del juez, el jurado, la fiscalía y la defensa al lugar aduciendo que “era un objetivo militar y nadie podía ingresar”, no obstante, el obstáculo fue superado y la inspección concluyó a eso de las cuatro de la tarde.
El juicio contra Mayorga por los delitos de defraudación, estafa y asociación ilícita para delinquir, entre otros, llegó ayer a su tercer día y se esperaba concluir la madrugada de hoy. Tras la conclusión de la lectura de los 1,800 folios de que consta el expediente judicial, la mañana de ayer la fiscalía presentó documentos y videos como pruebas de su acusación.
ALTERCADO CON MILITARES
En uno de los accesos a la propiedad que mostró Francisco Mayorga como parte de su defensa se escenificó un altercado entre uno de los abogados defensores y el teniente Martínez del Ejército de Nicaragua, quien trató de impedir al Juez Séptimo Local del Crimen, Tomás Cortez, ingresar a la propiedad aduciendo que “era un objetivo militar”.
Por momentos los ánimos se caldearon y el militar amenazó al abogado, pero tras un intercambio fuerte de palabras, el juez medió en el conflicto verbal y el militar optó por reportar el incidente a sus superiores.
De nada sirvió que el Juez Cortez mostrara al militar su identificación y le explicara el motivo de su presencia en el lugar. No fue sino hasta que el mismo Francisco Mayorga llamó por teléfono a un “amigo” del alto mando del Ejército para explicarle la situación, que el teniente Martínez autorizó el ingreso de la comitiva judicial.