Un oficial de seguridad qatarí ora y sostiene en sus manos un collar religioso en el salón en donde se desarrolla la IV Conferencia Ministerial de la OMC en Doha, Qatar.

Ronda de OMC con ‘pegones’

Joaquín RábagoEFE DOHA, QATAR.- La Unión Europea corre el peligro de aparecer como el mayor obstáculo al lanzamiento en Doha de una nueva ronda de liberalización comercial por su resistencia a aceptar la total eliminación de los subsidios a la exportación. Así lo señalaron a EFE fuentes diplomáticas de los países que asisten a la […]

Joaquín RábagoEFE

DOHA, QATAR.- La Unión Europea corre el peligro de aparecer como el mayor obstáculo al lanzamiento en Doha de una nueva ronda de liberalización comercial por su resistencia a aceptar la total eliminación de los subsidios a la exportación.

Así lo señalaron a EFE fuentes diplomáticas de los países que asisten a la cuarta reunión ministerial de la Organización Mundial de Comercio, en Doha.

La Unión Europea, que ha sido el bloque que más ha presionado precisamente a favor de un nuevo ciclo de negociaciones a favor del desarrollo, es señalada ahora con el dedo como el que puede terminar frustrándolo pese a que otros países, como la India, plantean fortísimas objeciones y amenazan con vetarlo.

Varios delegados latinoamericanos entrevistados por EFE, sobre todo los exportadores agrícolas del grupo Cairns, señalaron que hasta ahora Europa siempre había ganado en las negociaciones agrícolas, como lo demuestra el gran volumen de sus exportaciones frente a sus países, más competitivos, algo que habría sido imposible sin sus fuertes subsidios.

Algunos de los países de ese grupo, como Uruguay, son los que se están mostrando más firmes en su oposición a que se quite una clara referencia a la eliminación por etapas de ese tipo de ayudas a las exportaciones agrícolas en el borrador del proyecto de resolución que se negocia febrilmente hoy, último día de la conferencia.

EUROPEOS VAN POR LA REDUCCIÓN

Los europeos parecen dispuestos a aceptar todo lo más que se hable de “reducción substancial” de ese tipo de subvenciones y siempre que se haga lo mismo con otro tipo de ayudas a los agricultores que concede, por ejemplo, EE.UU. como los millonarios créditos a la exportación o la ayuda alimentaria, que sirve para eliminar sus excedentes agrícolas.

Para los europeos, el tema se complica por sus diferentes intereses nacionales, lo que dificulta a veces una postura común: así, franceses e irlandeses aparecen como los más duros en agricultura, los portugueses, en su oposición a una apertura demasiado rápida del mercado textil, mientras que España y Grecia defienden sus intereses pesqueros.

La Comisión Europea, representada en la reunión por el comisario de Comercio, Pascal Lamy, tiene un mandato negociador muy definido, por lo que se ve obligado a consultar con las distintas delegaciones de Los Quince, para los temas que van surgiendo en las negociaciones.

Los europeos se quejan de que no han conseguido de momento apenas nada en estas negociaciones, debido a la oposición del mundo en desarrollo a una agenda ampliada a temas nuevos como competencia e inversiones, sino sobre todo al problema que más interesa a sus ciudadanos: el medio ambiente, que querían empezar a discutir, o mejor, a negociar ya.

Algunos delegados latinoamericanos expresaron a EFE su sorpresa incluso por la actitud de los europeos en el único tema en el que se ha alcanzado un acuerdo hasta ahora —el relacionado con el acceso a los medicamentos y las patentes farmacéuticas—, impulsado sobre todo por Brasil y la India.

LATINOAMERICANOS EXTRAÑADOS

Después de haber intentado tender un puente entre las posturas antagónicas de EE.UU., país con una poderosa industria farmacéutica y Brasil, que se enfrenta como otros en vías de desarrollo a la epidemia del Sida, los europeos parecieron echarse atrás.

Según algunos, Reino Unido, Irlanda y Dinamarca, entre otros países que estaban más próximos a EE.UU. en ese tema, forzaron un endurecimiento de la postura común europea en el último momento, lo que desorientó totalmente a los países en desarrollo.

En ese tema, EE.UU. flexibilizó finalmente su posición y dejó en mal lugar a los europeos, señalaron fuentes diplomáticas de algunos de los países que asistieron a la negociación del borrador.

Diversas fuentes diplomáticas consultadas señalaron que el comisario europeo Lamy, que lleva meses abogando por “una ronda del desarrollo”, está sometido a fuertes presiones y dijeron que es muy difícil que la UE termine finalmente oponiéndose a algo que siempre ha defendido.

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