Se busca: rotación perdida

Tito Rondón [email protected] Se ha armado un gran enredo en Taiwán. De repente todo lo planeado durante el mando de Dennis Martínez y todo lo que se dijo en Nicaragua se ha venido al suelo. Aquí se armó la rotación de la siguiente manera, basados en lo mostrado por los abridores en el fogueo, especialmente […]

Tito Rondón [email protected]

Se ha armado un gran enredo en Taiwán. De repente todo lo planeado durante el mando de Dennis Martínez y todo lo que se dijo en Nicaragua se ha venido al suelo.

Aquí se armó la rotación de la siguiente manera, basados en lo mostrado por los abridores en el fogueo, especialmente contra Cuba y Panamá: Cairo Murillo, Asdrudes Flores, Diego Sandino, Oscar Torres.

Para alguna emergencia y como relevista largo quedaba Alvaro López, quien estaba tirando a 91 millas por hora con gran control y variedad de lanzamientos. Me parece que a Alvaro le hace mucha falta Dennis, lo mismo que a Julio César Raudez.

De todas formas, la rotación de Nicaragua no se usaría como una de Grandes Ligas, o sea el primer pítcher el primer día, el segundo el segundo, y así.

Esa rotación se acomodaría al complicadísimo calendario del Mundial. Y así pareció que sería cuando contra Francia, un país muy débil, apareció lanzando Cairo. Tiró siete entradas, aunque me hubiera gustado más que trabajara durante seis innings.

Aún así, eso implicaba buen planeamiento, pues Cairo, hasta cierto punto desperdiciado ante Francia y en su segunda apertura, contra Sudáfrica, quedaba listo para lanzar en el partido de “muerte súbita”, el partido clave para el éxito.

Pero para susto de todos los conocedores, Julio Sánchez abrió con el inconsistente Sandino contra República Dominicana, un partido en el cual ya se sabía que enfrentaríamos un pitcheo endemoniado pero a no tan buenos bateadores.

Pues a Sandino le fue mal, y lo que es peor, también a Alvaro López, algo que no era posible prever. Lo que es peor, eso significa que Sandino abrirá en el otro partido que debemos ganar obligatoriamente, contra Corea del Sur (de hecho, podemos perder uno ante Estados Unidos o los coreanos, pero entonces no nos podemos descuidar ante Italia y Sudáfrica).

La gran sorpresa fue la apertura contra los anfitriones de Julio César Raudez, a quien los Gigantes de San Francisco no querían inicialmente prestar por su excesiva carga de innings en Nicaragua y en Estados Unidos.

Raudez, cuando tiene su mecánica a punto es fácilmente un doble A, como cuando dejó a Estados Unidos en dos hits en Italia’98 o como cuando amarró a la selección profesional de México en Winnipeg. Pero la mayor parte del tiempo no la tiene.

En el fogueo fue usado como relevista. En Taiwán apareció sorpresivamente como abridor. Es imposible de entender. ¿Para qué sirve el fogueo entonces?

El exitoso relevo de Oscar Torres confirma a Asdrudes Flores como abridor contra Estados Unidos. Mucha gente recuerda cuando se lució, aunque perdió, contra Estados Unidos en Atlanta. Pocos saben que enfrentó a la nueva selección de Estados Unidos, ya profesional, en Phoenix, justo antes de los Panamericanos, y fue desbaratado.

Pero ojalá haya llegado bien. ¿Qué se habrá hecho la rotación?  

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