- Puente que divide a dos barrios
es un campo de batalla los fines de semana
Emiliano Chamorro [email protected]
Los grupos juveniles de los barrios Waspam Norte y José Dolores Estrada, ambos vecinos y ubicados en la Carretera Norte, protagonizan a diario sendas batallas campales, de las que los pobladores son los mas afectados.
La preocupación de los pobladores es porque esta espiral de violencia callejera aumenta a diario y las autoridades policiales no toman “medidas para prevenirla y proteger” a las personas al momento de los enfrentamientos.
Según los vecinos de estos barrios, los jóvenes argumentan que usan la violencia por problemas territoriales o sencillamente para imponerse a sus rivales.
OPINIONES
“Esto es grave, ya que tiene mucho que ver, primero por la tolerancia, pero sobre todo con la educación de estos jóvenes. El gobierno tiene que darles prioridad para que se incorporen a estudiar o bien para que aprendan un oficio y así le sirvan a la sociedad, y evitar que se conviertan en instrumentos negativos”, dijo la profesora Manuela Silva.
La ciudadana Emilia Téllez dijo que a la hora de las pugnas entre pandillas “casi nunca se ve presencia policial, y si vienen no actúan. Cuando las pandillas ven las patrullas se corren, pero cuando las patrullas se van continúan los enfrentamientos”, dijo.
TODO TIRA AL MAL
Otro problema que agobia a los pobladores de Waspam Norte es el incremento de la delincuencia. Los asaltos están a la orden del día, a la vista y paciencia de los pobladores, quienes por temor a ser víctimas de los delincuentes sólo se limitan a ver.
Por otro lado, los afectados indican que durante los ataques entre pandilleros han podido observar que unos portan armas de fuego y otros usan armas hechizas, pero que su uso es mortal para cualquiera. Además, aseguran que muchos de estos jóvenes ya ha sufrido impactos de bala mientras batallan entre ellos.
“Aquí las 24 horas del día son de incertidumbre: si no son las pandillas, son los asaltos. Los mismos jóvenes pandilleros se dedican también a asaltar”, aseguró Marvin Narváez, poblador de Waspam Norte.
Los habitantes piden a las autoridades policiales ser más duros con las pandillas y los delincuentes, e instan al gobierno a instalar una delegación policial en estos barrios para garantizar la seguridad de los pobladores.
NEGOCIO SUCIO
La semana pasada, el teniente Orlando Arévalo, de la División Seis de Policía de Managua, dijo que capturaron a dos hombres —de 52 y 21 años— al norte de la Shell Waspam, cuando vecinos del Barrio José Dolores Estrada denunciaron que ambos fabricaban escopetas caseras, encontrando “armas hechizas”, que vendían a los pandilleros del sector en cincuenta córdobas.