- Volvía a su casa, cuando quedó en medio de un pleito entre pandillas en San Judas
- Testigos dicen que una ex policía azuzaba al asesino para que lo matara
Mario Sánchez P. [email protected]
Jorge Alberto Briones, de 19 años, era un joven muy trabajador. Diario salía a las cinco de la mañana de su casa en el Barrio San Judas para vender gas licuado en una camioneta, y regresaba a las seis de la tarde, pero a eso de las 8:30 de la noche del jueves, fue asesinado a escopetazos y un balazo disparado por pandilleros que se enfrentaban cerca de donde él vivía.
Según vecinos, los pandilleros también hirieron a otras tres personas (dos hombres y una mujer) que pasaban por el sitio.
El suboficial Róger Flores, de Investigaciones Criminales de la División Tres de la Policía Nacional, informó que Jorge Alberto regresaba a su casa, procedente de la casa de su hermana Emelina López, ubicada en el mismo sector, cuando se encontró con un pleito entre las pandillas “Los Metálicos” y “Los Puenteros”, quienes se disparaban balazos y pedradas.
Al quedar entre el fuego de los pandilleros, éstos lo atacaron con una escopeta hechiza y lo mataron en el acto. Los perdigonazos le perforaron el pulmón, le hirieron el pie derecho, y otros tres se le alojaron en la octava vértebra de la columna.
¿CAPTURAN A INOCENTE?
Flores explicó que hay varios sospechosos de participar en el escándalo callejero y cometer el crimen, pero que no han sido capturados por ser menores de edad. Los únicos capturados son Wilson Ramón Sotelo Díaz y un joven de 18 años, del que amigos del asesinado dicen que es inocente, y que llegó al sitio intentando socorrer a Jorge, que ya estaba tendido en la calle, muerto.
El suboficial Flores reveló que entre las armas usadas para cometer el crimen se encuentra una escopeta “hechiza”. La Policía también sabe que los pandilleros utilizan balas y cartuchos de escopetas fabricados de manera artesanal en talleres de soldadura.
Flores aseguró que Jorge Alberto no tenía relación con los pandilleros y tampoco tomaba parte en el enfrentamiento, sino que pasaba por el sitio cuando estalló el pleito, y fue atacado.
SEÑALA A SOSPECHOSO
Emelina López, hermana de Jorge Alberto, relató que su hermano llegaba diario a su casa, y la noche del jueves se despidió de ella a eso de las 8:15, y regresó a su casa en compañía de su hermana Arelys Fátima Briones y dos niños.
Minutos después, alguien llegó a llamarlo a la casa, y aunque otros amigos le aconsejaron que no acudiera, él pensó que un amigo lo llamaba y fue hacia el lugar donde lo citaban.
Instantes después regresó a la casa un niño para avisar de que Jorge Alberto había sido baleado y que estaba muerto en la calle, aproximadamente a una cuadra de su casa, por lo que los familiares y amigos, entre éstos Miguel Antonio Obando, de 18 años, fueron hasta el lugar con el fin de socorrerlo, declaró la señora López.
“¡MATALO! ¡MATALO!”
La señora Emelina López, hermana de la víctima, declaró que una vecina fue testigo del asesinato de su hermano Jorge Alberto Briones.
Dijo que ella relató a la familia y a la Policía que Jorge Alberto caminaba por la calle cuando uno de los pandilleros le disparó posiblemente con una escopeta casera, de la que un balinazo le penetró en el ojo del pie derecho y otros le bañaron el pecho.
López dijo que la testigo relató que como no podía caminar, el joven se arrastraba en la calle queriendo huir del sitio, pero en eso se acercó un individuo conocido como “El Pica”, armado con una pistola, y en ese momento se escuchó a una ex policía, que gritaba: “¡Matalo! ¡matalo!”
Emelina López afirmó que “El Pica” apuntó hacia su hermano y le hizo un disparo que le penetró en el costado izquierdo y le destruyó el pulmón, matándolo en el acto.