Tito Rondón [email protected]
Carlos García confirmó la locurita del “béisbol de ascenso” (con reglas diferentes entre Especial y Primera División, algo totalmente ilógico) tratando de convencer a la UAM y a la UNI que jueguen en Primera. Los Jaguares ya dijeron que no, y a menos que se saquen la lotería, los ingenieros tampoco aceptarán.
Por supuesto, sacar la convocatoria ahora es buena idea, hay que dar la impresión de que la vida sigue normal como si no hubiera elecciones, pero la verdad es que mientras no sepamos qué pasará del lunes en adelante no se puede saber ni quién va a jugar.
No tengo la menor idea de por qué si hay equipo en Granada no puede haber en Nandaime, o si hay en León entonces Nagarote y La Paz Centro están fritas.
Según Carlos García, hay 112 muchachos del Especial que se ganaron su puesto en Primera División. Por favor, que alguien lo despierte… Yo vi alrededor de 60 juegos del Especial (muy buena pelota, ningún catcher fue “mareado” dos veces por un foul fly, al estilo de Damian Miller), y creo que hay unos 40 que pueden intentar jugar en Primera.
O tal vez Carlos quiere que la Primera se convierta en “de segunda”. Quizás a Carlos le hacen falta aquellos gloriosos días en que había “menores mayores” y “menores menores”, y había que mandar un emergente cada vez que uno de esos pobres chavalos venía a batear con gente en base, y se cometían cinco errores por equipo y por juego, y toda rola y todo elevado era una aventura…
Por lo menos felicito a Feniba (o sea a Carlos) por haber hecho los rosters de 24 peloteros; con el uso moderno de los lanzadores se necesitan unos diez por equipo (cinco juegos a la semana multiplicado conservadoramente por dos); con 22 jugadores en cada club solamente habría tres bancas. Aun así dice Carlos Estrada que se necesitan once, y que las nóminas deben ser de 25. Alguien que sabe de béisbol.
La liga será de seis meses, es decir, nos divorciamos del calendario internacional, del resto del mundo. Nuestros profesionales se despedirán a medio torneo.
Seguiremos con el tema: las categorías, los salarios y otros buenos deseos.
LA PULPERÍA
El zurdo Asdrudes Flores, el del Juego Perfecto de 1988 y el de la única blanqueada en los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996, se está amarrando con el Chinandega.
Salvador Rodríguez, lanzador de los Yaquis de Ciudad Obregón, dejó el otro día sin hits ni carreras a los Tomateros de Culiacán (el equipo donde jugará Vicente Padilla). Lo curioso es que desde 1988 no le tiraban un no hitter a los Tomateros, y el receptor fue el mismo ahora que hace trece años, Homar Rojas.
De paso, el pitcher que dejó sin imparables a los Tomateros en 1988 fue Curt Schilling…