Clarissa AltamiranoCORRESPONSAL/[email protected]
Con mucho esfuerzo, los comedores comunitarios lograron disminuir en un dos por ciento la desnutrición infantil en Nindirí, desde octubre del año pasado hasta esta fecha, dijo Freddy Herrera, responsable del Área de Salud y Nutrición del organismo Visión Mundial que implementa un proyecto nutricional desde hace un año.
Visión Mundial pretende disminuir la desnutrición infantil, crear buenos hábitos de alimentación y apoyar los comedores comunitarios en diferentes comunidades de Masaya, manifestó.
En el Municipio de Nindirí existen tres comedores comunitarios, en las comunidades de “La Conchita”, “San Francisco”, “Trejo”, carretera a Tipitapa. Los nueve comedores atienden un total de 2,500 niños y adolescentes, patrocinados por Visión Mundial.
ORGANIZAN A MADRES
El organismo tiene programa de nutrición infantil, como “Corazón en familia”, donde organizan y capacitan a las madres, en “La olla común”, la que consiste en preparar una dieta balanceada y rica en nutrientes, para la alimentación de los menores.
En esta zona se pretende ampliar la cantidad de madres de familia que serán atendidas en estos programas. Esperan atender a un total de 280 madres, aproximadamente.
Freddy Herrera, encargado del programa de salud en la zona, dijo que éste tiene los componentes de nutrición, salud y desarrollo sicosocial. Trabajan con niños de meses hasta seis años en control de peso, talla, desparasitan y vigilan que el niño tenga una dieta balanceada.
PROBLEMAS DE PADRES AFECTAN A LOS NIÑOS
Indicó que los principales problemas que los habitantes de estas comunidades enfrentan para alimentar a sus hijos es la falta de empleo, la que provoca emigración, ya que los padres se ven obligados a salir de sus comunidades hacia las ciudades en busca de empleos para poder mantener a sus familias.
Muchos de los emigrantes son mujeres, las que descuidan a sus hijos, quienes quedan solos en sus hogares. “Es por esta razón que hemos formado los clubes de abuelos, padres de familia y tíos, que son la mayoría que se quedan en la casa con ellos”, dijo.
Estos clubes se formaron para que “en ausencia de la madre ellos puedan dar respuesta al problema de salud que se presente en el menor, por lo que se han capacitado en inmunización, lactancia materna, vigilancia nutricional, y para que en casos de emergencia sepan dónde acudir”, agregó Herrera.