Yanquis ante inmenso reto

Edgard Rodríguez C. [email protected] Mantener el marcador cerrado, hasta que aparezca la oportunidad de dar el zarpazo. Esa ha sido la fórmula de los Yanquis y les ha funcionado. Sin embargo, a partir de mañana, su pitcheo necesitará ser más agudo que nunca frente a los Diamondbacks y su pareja de tiradores Curt Schilling y […]

Edgard Rodríguez C. [email protected]

Mantener el marcador cerrado, hasta que aparezca la oportunidad de dar el zarpazo.

Esa ha sido la fórmula de los Yanquis y les ha funcionado. Sin embargo, a partir de mañana, su pitcheo necesitará ser más agudo que nunca frente a los Diamondbacks y su pareja de tiradores Curt Schilling y Randy Johnson, la mancuerna más intimidante desde los días de Sandy Koufax y Don Drysdale, quienes por cierto, guiaron a los Dodgers a la barrida ante los Yanquis en 1963.

Al despegue de la postemporada, titulé aquí: ¿Yanquis contra quién?, admitiendo que el genio y la magia de este conjunto, apareció sólo esporádicamente durante la etapa regular. Pero la historia nos ha enseñado cómo esta tropa ha aprendido a soportar una presión que es decisiva en momentos en los que no se puede rectificar, lo que resalta su legítimo carácter ganador.

En este momento, Schilling y Johnson son los tiradores que nadie desea enfrentar. Pero no hay que perder de vista, el espectacular cierre de Mike Mussina, quien es capaz de fajarse scone por scone con cualquiera de ellos. Y Andy Pettitte, aún sin llegar a ser una lumbrera, ha sido eficaz y sabe lo que se siente en estos partidos, en los que una falla o acierto son magnificados por todos.

No hay duda de que los Yanquis van a un reto difícil . Eso mismo pensábamos en 1996, cuando fueron contra Atlanta, que disponía de Greg Maddux, Tom Glavine y John Smoltz con cinco años menos cada uno de ellos. Y los despacharon en seis juegos. Ahora se impondrán de nuevo los Yanquis. Son un equipo de mejor balance.

Arizona dispone de Johnson y Schilling. Los Yanquis de Mussina y Pettitte, tiradores de habilidad comprobada, que pueden mantener el score cerrado porque la artillería de Arizona, más allá de Luis González, no es incisiva como la de Nueva York. Admitamos que sujetan a los Yanquis, pero los Diamodbacks también pueden ser silenciados y de alargarse los juegos, el bullpen de los Yanquis es más responsable.

Ahora, después de los juegos 1 y 2, cualquier tirador que ponga Arizona a iniciar, no es mejor que Roger Clemens ni Orlando “Duque” Hernández. Y esta batalla, es a ganar cuatro.  

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