- Cleveland tropieza en el duelo cumbre
Edgard Rodríguez C. [email protected]
Unos Marineros que coquetearon angustiosamente con el naufragio, se enderezaron a tiempo y han probado porqué se les llama aún el mejor equipo del béisbol.
Después de una fantástica temporada, Seattle llegó a su Serie Divisional contra Cleveland, pero casi sin percatarse estaba al filo de navaja. Sin embargo, del mismo modo que dominó a través de la liga, con un equipo muy esforzado, ayer se impuso 3-1 y su magia aún tiene vigencia.
Jamie Moyer, un veterano zurdo de 38 años, volvió a ser venenoso como siempre para la tribu, mientras que Mark McLemore, trabajando adecuadamente como reemplazo de Carlos Guillén, disparó el cohetazo de oro y con dos remolques, fue también una figura muy trascendente.
Sin embargo, hay que reconocer el formidable trabajo de Ichiro Suzuki, quien con 3 hits en 4 turnos, volvió a ejercer una gran presión sobre el pitcheo de Chuck Finley, quien explotó en el quinto inning, después de admitir 4 cañonazos y 2 anotaciones limpias, con 7 ponches.
Seattle rompió el hielo en el segundo, cuando Finley se descontroló y concedió bases a Edgar Martínez y John Olerud, justo a quienes remolcó McLemore con su cañonazo. Pero la tribu no bajó los brazos y mediante doble de Travis Fryman y hit de Kenny Lofton, anotaron una.
No obstante, ese fue todo el daño que le hicieron a Moyer, quien salió después de trabajar seis innings de 3 hits, 1 carrera y 6 ponches. En cierto momento “fusiló” a Roberto Alomar, Juan González y Jim Thome. Pero Lou Piniella no se dejó excitar y lo sacó en el momento justo.
Luego los relevistas Jeff Nelson, Arthur Rhodes y el japonés Kazahuri Sasaki, dejaron en un hit a los Indios en las últimas tres entradas para sellar la victoria que los lleva a la disputa por el cetro de la Liga Americana. Antes, los Marineros anotaron una tercera carrera para el 3-1.
Suzuki se embasó por infield hit, Stan Javier se sacrificó y Edgar Martínez lo trajo a home con hit, que permitió la flexibilidad que necesario para los lanzadores. Cleveland conectó apenas 4 hits en el partido y los Marineros llegaron a 9, entre ellos el valioso de McLemore.
SUZUKI Y MOYER
Tanto Ichiro Suzuki como Jamie Moyer fueron fuerzas devastadoras para los Indios. Ichiro bateó 600 en la serie (20-12) y contra Cleveland acumuló promedio de 489 en la temporada.
Moyer por su lado, con su éxito de ayer, mejoró a 4-0 y 1.03 este año ante la tribu. No hubo modo de batearle. Los 12 hits de Suzuki empatan el récord para Series Divisionales.
Esta es el tercer viaje de Seattle a una Serie de Campeonato. Fueron en 1995 y cayeron ante Cleveland. Luego en el 2000, fueron derrotados por los Yanquis. Veremos qué pasa ahora.