Y el mejor short es…

Tito Rondón [email protected] Continuando con mis “Guantes de Oro”, posición: shortstop, analicemos hoy el rango de cobertura. Éste es el sistema moderno más antiguo, y es fácil de usar porque utiliza las cifras tradicionales. Básicamente, se suman outs y asistencias y se calcula cuántas jugadas hace el fildeador por juego, o sea por cada nueve […]

Tito Rondón [email protected]

Continuando con mis “Guantes de Oro”, posición: shortstop, analicemos hoy el rango de cobertura.

Éste es el sistema moderno más antiguo, y es fácil de usar porque utiliza las cifras tradicionales. Básicamente, se suman outs y asistencias y se calcula cuántas jugadas hace el fildeador por juego, o sea por cada nueve entradas.

Es fácil ver por qué las estadísticas tradicionales engañan. En los setenta, por ejemplo, el short de los Filis (y hoy su manager), Larry Bowa, era famoso porque no cubría mucho terreno. Pero tenía manos suaves, bola que le llegaba ya no escapaba. Era perenne líder en fildeo pero no se acercaba a los mejores shorts defensivos de la época.

Casos contrarios eran Luis Aparicio y Maury Wills; reaccionaban tan rápidamente que le llegaban a batazos que otros shorts sólo miraban pasar, pero por supuesto al agarrar fuera de posición a menudo cometían errores. Jamás estaban ni cerca de los líderes de fildeo.

De ahí nació el “Range Factor”, o rango de cobertura. Ninguno de los tres métodos nos dice con absoluta seguridad quién es el mejor, pero por lo menos sabemos más antes de opinar.

De paso, estas medidas no se aplican ni a los receptores ni a los inicialistas.

Por de pronto, he aquí el mayor número de chances por inning entre nuestros shorts (20 innings o más): Sandy Moreno (Bóer), 6.75; Freddy Montiel (Rivas), 6.60; Angel Enrique Romero (Chinandega), 6.46; Víctor Avellán (Rivas), 6.41; Santiago Henry (dominicano del Bóer), 6.40; Jorge Luis Avellán (San Fernando), 6.00; Natanael Félix (dominicano del Rivas), 5.94; Luis Pestana (León), 5.93; Ofilio Castro (Bóer), 5.59; Luis Jackson Pérez (Estelí), 5.53; Bayardo Dávila (San Fernando), 5.43 y Edgard López (León), 5.25.

Ahora, el análisis. Algunos (Edgard López, Ofilio Castro, Sandy Moreno, Natanael Félix, Jorge Luis Avellán) jugaron muy poco. Fuera.

Llama la atención que en ciertos equipos la posición de short tiene relativamente muchos lances (Rivas, Bóer, Chinandega) y otros pocos (León, San Fernando, Estelí).

Creo que eso indica las tendencias del staff de pitcheo. Por ejemplo, en el Rivas lanzaron Vicente Padilla (slider), Elpidio Pinto (split finger) y Oscar Torres (curva), todos los cuales inducen a los bateadores a roletear.

Bayardo Dávila es el que más me impresionó al verlo jugar, pero su poca cobertura y pocos doble plays me inclinan al lado de Angel Enrique Romero. En contra, Dávila cometió 8 errores por 22 de Romero. Para terminarla de amolar, como dice Bayardo Cuadra, el Chinandega ya se arregló con Dávila para que sustituya a Romero… aunque esto último quizás signifique que los directivos andan perdidos, cosa que me extraña del Chinandega porque Carlos Estrada ha probado ser de lo mejor. Pero al mejor mico…

Como éstas no son las Grandes Ligas, declaro empate. Ángel Enrique Romero y Bayardo Dávila, coganadores del “Guante de Oro” nica en el short, temporada 2000-2001.  

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