- Saborío dice que es payasada del FSLN y el PLC acusarse de pactistas
José Adán Silva [email protected]
Junto a las promesas electorales, los insultos, descalificaciones y ataques verbales han subido de tono entre los candidatos, hasta casi convertir la presente campaña en una comedia de “dimes y diretes”.
Ayer, los tres aspirantes a la silla presidencial, en diferentes momentos, escenificaron una vez más las ya tradicionales acusaciones y contraacusaciones que se han venido haciendo durante todo el proceso.
A primera hora, el candidato liberal, Enrique Bolaños, leyó un discurso con el cual respaldó las demandas de organismos de la Sociedad Civil, pero a través del cual también la emprendió contra el candidato del FSLN, Daniel Ortega, a quien le recordó errores de su pasado gobierno y llamó “mentiroso”.
“Yo no provengo de un sistema totalitario represivo”, dijo, mientras relataba amenazas de muerte en su contra en los ochenta, y otros supuestos atropellos por parte de los sandinistas en aquella época.
RIFI-RAFA BOLAÑOS-JARQUÍN
Minutos antes, en un fugaz saludo entre Bolaños y el candidato a la Vicepresidencia por el FSLN, Agustín Jarquín, hubo un rifi-rafa verbal entre ambos. “¿Ajá, don Enrique? Me alegra que vaya a respetar estos acuerdos”, le dijo Jarquín, y Bolaños, sonriendo, le contestó: “Yo siempre he respetado, son otros aquí quienes no respetan nada”.
Y así inició un rápido intercambio de palabras en las que ambos se acusaron de apoyar el pacto y de ser cómplices de las reformas a la Constitución, que partidarizaron los principales poderes del Estado. La confrontación verbal terminó cuando Bolaños le dio la espalda a Jarquín, dejándolo con la palabra en la boca, mientras los escoltas del candidato liberal se abrían paso a empujones, atropellando a periodistas y volando sus equipos.
El candidato del Partido Conservador, Alberto Saborío, quien miró la escena de largo, dijo que tanto Bolaños como Jarquín estaban hablando “tonterías” con el tema de deshacer el pacto. “El pacto está en la Constitución, y para deshacerlo tienen que ponerse nuevamente de acuerdo, así que no veo cómo pueden condenar el pacto; ésas son payasadas”, dijo Saborío.
“BOLAÑOS ES UN CASCARRABIAS”
Una hora después de Bolaños, llegó Ortega. Para iniciar, retó a Bolaños a que empezara a asumir desde ahora muchas de sus promesas. Le recordó que durante este gobierno se ha dado persecución y hostigamiento a los ONG, y que por lo tanto, si quería ser creíble, que buscara cómo restituirle a la enfermera norteamericana Dorotea Granada, el permiso de operaciones en Nicaragua.
Al preguntársele si compartía la opinión de Bolaños, quien minutos antes había expresado que la reunión de Ortega con la ex mandataria Violeta Chamorro era una especie de pacto entre cúpulas, el candidato del FSLN respondió que a Bolaños “lo veo mal de la cabeza”.
“Ese señor es un cascarrabias, cascarrabias, cascarrabias de viaje”, expresó Ortega.