Otra víctima de desertores

Presuntamente violaron a una señora que recién había dado a luz Heberto Jarquín M.CORRESPONSAL/ Triángulo Minero [email protected] A los siete desertores del Ejército que el sábado 29 de septiembre se fugaron de la base militar de Shasa, Región Autónoma del Atlántico Norte, se les atribuye entre otros crímenes, haber violado a una mujer que recién […]

  • Presuntamente violaron a una señora que recién había dado a luz

Heberto Jarquín M.CORRESPONSAL/ Triángulo Minero [email protected]

A los siete desertores del Ejército que el sábado 29 de septiembre se fugaron de la base militar de Shasa, Región Autónoma del Atlántico Norte, se les atribuye entre otros crímenes, haber violado a una mujer que recién había dado a luz.

El lunes 8 de octubre apareció la nueva víctima. Se trata de una campesina de 30 años de edad, quien denunció que el domingo 30 de septiembre fue violada por los militares renegados.

DABA EL PECHO A SU NIÑO CUANDO LLEGARON LOS EXMILITARES

La mujer declaró que ella se encontraba en su casa ubicada en la comarca El Naranjal, municipio de Puerto Cabezas, cuando aparecieron los malhechores. “Le estaba dando el pecho a mi niño de tres meses de nacido y de repente vi a siete militares armados con fusiles AK y como no había nadie que me defendiera, abusaron de mí”, afirmó.

Aseguró que los militares que la mancillaron son los desertores del Ejército, cuyas fotos fueron publicadas en los medios de comunicación.

SON LOS MISMOS QUE DECAPITARON A DON SIMEÓN GONZÁLEZ

Por otro lado, la señora Julia Ocampo Arauz, esposa del campesino Simeón González Torres, supuestamente asesinado por los militares fugitivos en la comarca de Columbus, expresó: “algunos vecinos vieron al soldado José Soza y al baqueano Andrés Ocampo, entre los que secuestraron y asesinaron a mi marido”.

Modesto González, hermano de Simeón, reafirmó que el móvil del crimen es político. “Mi hermano andaba distribuyendo propaganda electoral del FSLN cuando lo mataron; la gente del Ejército ubicada en la base militar de Shasa lo tenían en una lista negra porque sospechaban que era colaborador del FUAC. Eso nunca lo demostraron”, indicó.

El Ejército informó que una comisión de Auditoria Militar investiga in situ las fechorías que se les atribuyen a los siete desertores, de los que cinco ya fueron capturados.

Habitantes de la zona presumen que los otros dos botaron sus armas y se vistieron de civil para confundirse entre la población y evitar que los capturen.  

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