Los supuestos pandilleros que viajaban con el ex concejal sandinista conocido como “El Pollón” en su camioneta, se acercan al equipo de LA PRENSA y amenazan con agredirlos.

A tubazos calmaron a presunto pandillero

Por la madrugada llegó con una pandilla a atacar una vivienda del barrio San Judas Según los informes policiales y vecinos, “la ‘Pablo VI’ siembra el terror en el vecindario” Mario Sánchez P. [email protected] Con los pulmones desprendidos a tubazos murió la madrugada de ayer el joven Léster José Vásquez Reyes, de 23 años, alias […]

  • Por la madrugada llegó con una
    pandilla a atacar una vivienda del barrio San Judas
  • Según los informes policiales y
    vecinos, “la ‘Pablo VI’ siembra el terror en el vecindario”

Mario Sánchez P. [email protected]

Con los pulmones desprendidos a tubazos murió la madrugada de ayer el joven Léster José Vásquez Reyes, de 23 años, alias “El Pitufo”, terminando así una vida intensa, ligada a las pandillas, a las drogas, robos y cotidianos ataques a viviendas y a vecinos de los barrios San Judas y Pablo VI, según informes de la Policía de la División Tres de Managua.

El comisionado Francisco Aguilera, jefe la División Tres, informó que Vásquez Reyes murió a eso de las 2:30 de la madrugada del lunes, supuestamente cuando llegó a una cuartería ubicada de Raspados Loly cuatro cuadras y media al sur, en el barrio San Judas, donde él y un grupo de pandilleros del barrio vecino, el Pablo VI, atacaron la vivienda de la señora Adela Gutiérrez Baltodano.

La Policía no había determinado ayer el motivo que originó la riña que dejó como saldo la muerte de Vásquez Reyes, pero capturó a José Miguel Rivera Baltodano, de 29 años, conocido como “Chepe Huevo”, acusado asesinato, cuando éste defendió su vivienda y su familia de la pandilla y supuestamente con un tubo golpeó al agresor.

Rivera Baltodano declaró que en su casa todos estaban dormidos cuando llegó “El Pitufo” y le dijo que le comprara una grabadora en 50 córdobas, la que presuntamente había robado momentos antes, pero como él le respondió que no tenía dinero ni siquiera para ir al trabajo el lunes, éste se molestó y regresó momentos después con la pandilla del barrio Pablo VI y comenzaron a atacar a pedradas la vivienda.

Cuando las piedras comenzaron a desprender las tablas de la casa y ponían en peligro la vida de madre, su mujer e hija, Rivera se salió a protestar, pero el ataque no cesó. Fue entonces que él también agarró piedras y defendió su hogar, mientras unos vecinos llamaron a la Policía. Al llegar las patrullas policiales los pandilleros se dieron a la fuga.

A eso de las 3:00 de la madrugada, varios agentes de la Policía llegaron a la casa de Rivera Baltodano para capturarlo, acusándolo de haber matado a “El Pitufo”, pero “Chepe Huevo” sostiene que él no es el autor de la muerte del pandillero agresor, sino que más tarde éstos sostuvieron otra riña entre ellos mismos, por asuntos de drogas, pues presuntamente integran la pandilla de expendedores y consumidores que dirige un expendedor conocido como “Cesarín” de la Pablo VI.

Según la Policía, “El Pitufo” fue levantado de la calle por Jimmy Mejía y Otto Ortiz, quienes en una camioneta lo llevaron al hospital, donde llegó muerto, por lo que el cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal para posteriormente ser entregado a sus familiares a eso de las 11:00 de la mañana del lunes.

Rivera Baltodano dijo que él fue capturado sin motivo, pues su vivienda y su familia fueron agredidas por la pandilla de “El Pitufo”, y Manuel Ezequiel, alias “Ropita”, quien según él era un tipo con un rosario de delitos, acostumbrado a robar para comprar drogas.

Un equipo de LA PRENSA llegó hasta la casa de la familia Vásquez Reyes, ubicada de los Raspados Loly cinco cuadras al sur y una y media arriba, en el barrio Pablo VI, pero fueron recibidos con insultos, incluso por las mujeres de las viviendas del sector y por una lluvia de piedras de un grupo como de 30 jóvenes y adultos que rodearon la camioneta en que se movilizaba el equipo periodístico, dañando la carrocería y quebrando el espejo retrovisor derecho.

UN PEQUEÑO EJÉRCITO

Según informes de la Policía, Léster José Vásquez Reyes era un pandillero muy violento y de mucha peligrosidad, quien había estado preso en varias ocasiones y procesado por drogas en el Juzgado Tercero de Distrito del Crimen de Managua, pero extrañamente siempre fue dejado en libertad, a pesar de las pruebas presentadas por la Policía.

Los vecinos responsabilizaron de las constantes agresiones a los miembros de la pandilla de “La Pablo VI”, a “Cesarín” quien es dueño del expendio, y que utiliza a los jóvenes como su pequeño ejército para atemorizar al vecindario con el fin de proteger su territorio ante la llegada de la Policía, pues diariamente llegan personas en vehículos de lujo a hacer entrega de drogas o comprar cocaína o piedras de crack.

Según informes de la Policía, toda la cuadra donde vivía “El Pitufo” es un antro de las drogas y un sitio de constantes asaltos, lesiones y hasta crímenes.  

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