- Este pasto tiene sobresaliente rendimiento, es tolerante al ataque de plagas y con un alto potencial de adaptación a las zonas secas
- El pasto llanero es muy apetecible para el ganado y con niveles adecuados de fertilización
Las praderas, las leguminosas y los forrajes de corte son los principales cultivos que se utilizan en la alimentación de ganado al sur de México y ocupan un lugar importante en la economía del productor.
En el sur de Sinaloa se cuenta con una superficie de praderas de 25,000 hectáreas, éstas corresponden principalmente a los pastos Llanero, Callie, Buffel y Guinea. Existen alrededor de 20,000 hectáreas de sorgo forrajero, anualmente sembrados, que junto con el maíz y el frijol en aproximadamente un millón de hectáreas se utilizan para sostener a 600,000 bovinos, pertenecientes a 26,000 productores de la región.
A diferencia de la parte centro y norte del estado de Sinaloa, donde se practica una agricultura de tierras planas e irrigadas; en el sur de Sinaloa, debido a las condiciones de topografía, la lluvia escasa y mal distribuida, los suelos erosionados, las condiciones económicas marginales, entre otros factores han determinado que el potencial de la región se dedique a la actividad agropecuaria bajo condiciones de temporal, en tierras de lomeríos con diferencias muy marcadas en cuanto a grado de tecnificación, infraestructura y recursos económicos para la producción.
El sistema de producción agrosilvopastoril en la región es practicado en áreas dispersas localizadas en lomeríos con suelos delgados y con pendientes mayores al cinco por ciento, estas características condicionan la presencia de una agricultura y ganadería tradicional en el que predominan superficies de nueve a 20 hectáreas; poblaciones de ganado bovino en rangos de uno a 50 cabezas, con tendencias de la tierra ejidal y comunal, con mecanismos tradicionales de comercialización; su desarrollo se fundamenta en la utilización intensiva de tres subsistemas: agrícola (maíz y sorgo), pecuario (la vaca y su cría) y forestal (agostadero a libre acceso).
BUSCAN ALTERNATIVAS PRODUCTIVAS
Con el establecimiento de praderas se pretende aportar alternativas productivas sostenibles a la problemática de alimentación animal del sistema de producción agropecuario tradicional que maneja la mayoría de los productores de temporal de la región. La estrategia de establecer praderas es para mejorar el sistema productivo existente y no sustituirlo por uno nuevo, es decir, se trata de usar un enfoque adaptivo para mejorar los componentes del sistema tradicional en su conjunto, con un reordenamiento al uso del suelo, destinando las praderas a suelos de topografía accidentada de vocación ganadera.
El Campo Experimental Sur de Sinaloa, a través del Programa de Forraje ha desarrollado tecnologías tendientes a determinar qué especies de pastos se adaptan a las condiciones del trópico seco. Actualmente se ha generado tecnología para el pasto Llanero Andropogon gayanus, como una de las especies más sobresalientes en rendimiento, tolerancia al ataque de plagas y con un alto potencial de adaptación en el estado de Sinaloa, en regiones con precipitación superior a los 600 milímetros.
CARACTERÍSTICAS DEL PASTO LLANERO
El pasto Llanero Andropogon Gayanus, es una especie introducida de África. Tiene una gran adaptación tanto a suelos ácidos como alcalinos; es decir, prospera en suelos con pH de 4.5 a 8.5. Tiene bajos requerimientos de nitrógeno y potasio; tolerante a la mosca pinta y roya. Es una planta erecta que alcanza de dos a tres metros de altura.
Tolera el fuego en forma controlada y comienza a desarrollar hojas a los pocos días de la quema. El llanero produce abundante forraje cuando se le siembra en suelos franco-arenosos con lluvias superiores a los 600 milímetros de precipitación, en los suelos arcillosos es menor su adaptación y productividad, aun con buenas precipitaciones, es resistente a la sequía de ocho meses que se registra en la región de Sinaloa.
Se ha demostrado que al establecer esta especie de pasto se detiene la erosión de los suelos; crece rápido y produce por varios años de siete a 12 toneladas de forraje seco por hectárea por año, presenta una mejor relación de hoja y es de mejor calidad forrajera que pasto Buffel, cuando se somete a un sistema de pastoreo o corte cada 28 días su relación de hoja con respecto al tallo llega hasta un 65 por ciento.
Tomado de Agronet.com