- La celebración en honor a Nuestra Señora del Rosario, fue dedicada a las víctimas de los atentados terroristas en EE.UU.
- Los católicos asumieron el compromiso de trabajar por la paz y ganar la batalla del odio y la discordia
Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/[email protected]
Al clausurar las fiestas patronales en honor a Nuestra Señora del Rosario, centenares de católicos estelianos, asumieron el compromiso de trabajar por la paz y ganar la batalla del odio y la discordia entre hermanos y participar como verdaderos ciudadanos en las elecciones del próximo cuatro de noviembre.
En el último día de la jornada religiosa, los feligreses, con una profunda devoción cristiana, cargaron la imagen de la Virgen del Rosario y recorrieron la avenida central hasta colocarla en su sitio de descanso en la Catedral de Estelí, donde se celebró una homilía de gran contenido de amor al prójimo.
La imponente Catedral Nuestra Señora del Rosario se hizo pequeña para acoger en su seno a la muchedumbre de personas que llegó sedienta de la palabra de Dios, buscando el perdón de sus pecados, más fe y amor hacia el prójimo.
Una reverencia y una profunda devoción pocas veces vista, marcó la homilía en memoria de Nuestra Señora del Rosario, cuyo mensaje central estuvo a cargo del diácono colombiano Antonio Mena Abadía, que resaltó la personalidad de la Virgen María y los retos que debe asumir un cristiano.
“María era una mujer pura y prudente, y no se las daba de fachenda, porque fue sencilla, humilde y servicial”, predicó el religioso Mena Abadía, ante un lleno total de la catedral de fieles católicos que entonaron cánticos de alabanza a la Patrona de Estelí.
LUCHAR CONTRA EL ODIO
El religioso llamó al pueblo nicaragüense a orar mucho a Dios a través de María, para que ella nos ayude a ganar la batalla contra el odio y desterrar la división entre los hermanos, afirmando que las personas malas son más pocas que las buenas.
“Contagiemos de amor a los malos, a los agresivos, a los belicosos, a la gente que está apartada de Dios y de María, para transformarlos en verdaderas personas humanas”, apuntó.
Indicó en la homilía que “los inhumanos son los que asesinan, los que odian, los racistas, los que se sienten superiores a los demás, los que atentan contra la vida de los demás y los que provocan el aborto”.
COLOCAR LA BANDERA DE LA PAZ
El diácono Antonio Mena Abadía, recientemente llegado a la ciudad de Estelí, exhortó a los cristianos a colocar en su corazón la bandera de la paz para distinguirse como verdaderos católicos y amarse como hermanos, desechando la corrupción, el robo, el odio y saber perdonar a los demás.
“Aprendamos a amarnos, a perdonarnos y a vivir en paz y como gente, porque eso somos: gente. No al odio, no a esas miradas que si fueran pistolas asesinarían. Amemos a Dios no de palabra, sino con hechos”, señaló.
REFLEXIONES PARA PADRES Y MADRES DE FAMILIAS
Los padres no deben inducir a sus hijos a que no le hablen a otra persona, simplemente porque es miembro de otro partido político.
No inculcar a sus hijos a que no dirijan la palabra a otra persona, porque el color de su piel es diferente.
No decirle a sus hijos a que no conversen con otra persona, por diferencias de clase social.
Jesús debe ser el Rey que guíe los pasos del cristiano y del hogar.
Los cristianos deben obrar conforme a la palabra de Dios.