EFE, AP
WASHINGTON.- El hombre de 63 años afectado por una infección de carbunco (ántrax), un caso “aislado” que no se considera relacionado con actos terroristas, murió ayer en un hospital de Florida, según fuentes médicas citadas por la cadena de televisión CNN.
Los médicos habían advertido que el paciente se encontraba extremadamente enfermo y que la variante inhalada de la enfermedad que había contraído era mortal en el 80 por ciento de los casos.
El carbunco, ántrax según se denomina en inglés, es una enfermedad de los animales que rara vez afecta a los seres humanos, y la bacteria que lo provoca se considera una de las mayores amenazas en caso de que fuera usada por terroristas.
Los funcionarios sanitarios empezaron a rastrear los movimientos de esta primera persona. Los funcionarios dijeron que no había vínculo con el terrorismo, pero enviaron investigadores a Carolina del Norte y Florida, dos estados en que el enfermo, Bob Stevens, estuvo en las últimas semanas.
Stevens, de 63 años, era editor de fotografía del tabloide The Sun. Tenía avidez por las actividades al aire libre. El germen del ántrax puede ser contraído naturalmente, de los animales o el suelo. Pero algunos países lo produjeron como posible arma biológica.
El doctor Jeffrey P. Koplan, director del Centro de Control y Prevención de Enfermedades, de Atlanta, dijo que la deliberada dispersión del germen por los terroristas era una de las posibilidades que se investigaban.
Sin embargo, a pesar de la investigación del recorrido de Stevens, los funcionarios sanitarios dijeron que creían que había contraído el ántrax en la Florida, porque la enfermedad tiene un período de incubación de hasta 60 días.