Tito Rondón [email protected]
Cuando interrumpimos la serie, habíamos hablado de Gonzalo López; hoy seguiremos con los otros nicas en Estados Unidos.
Hace unos días informábamos de un reporte del colega Roger Mejía Blandino, desde Miami, quien nos contaba que Luz está ya en la liga o período instruccional (aunque es más que nada para enseñar a los jugadores, se llama liga porque se juegan partidos contra otras organizaciones), y dimos sus números.
Aquí los repetimos brevemente: con Brooklyn, clase A temporada corta (la A más débil) tuvo record de 3-3 y 2.04 en 12 aperturas y un relevo; en 70 entradas y dos tercios ponchó a 52 y caminó a 29, y sólo le dieron 51 hits. Además, fue subido a clase A normal, a los Bombarderos de la Ciudad Capital, Liga del Atlántico Sur, para lanzar un juego. Lo perdió al ceder tres carreras con siete hits y un pase gratis en seis entradas, ponchó a cinco bateadores.
En total en el año, inició trece partidos y relevó en uno, tuvo 3-4 y efectividad de 2.23, excelente. En 76 innings y dos tercios cedió 58 imparables y 30 bases por bolas mientras abanicaba a 57. Próximo año: obviamente los Mets de Nueva York consideran que hay que refinar el estilo de lanzar de Luz, por esa misma razón fue que estuvo en el “entrenamiento extendido” en la campaña pasada y empezó a jugar cuando dio comienzo la “temporada corta”, es decir, a mediados de junio. Ahora le toca a Luz ir a clase A media, es decir, Capital City, pero si aprovecha la instruccional quizás se gane entre ahora y el entrenamiento de primavera una oportunidad con el Port St. Lucie de la Liga de Florida clase A fuerte. Por de pronto, ya es considerado prospecto por el “Baseball America”, el número 16 de su liga.
Un nica que se desilusionó bastante fue Julio César Ráudez, conocido en la organización del San Francisco como Julio Pavón. Viniendo de la Selección de Nicaragua se esperaba que después de un corto tiempo de adaptación pudiera jugar en doble A, pero los Gigantes seguro tuvieron problemas de visas y lo mandaron a Venezuela, una liga Rookie, donde perdió el tiempo siendo el mejor pitcher de la liga mientras le ganaba a todo mundo.
O quizás no fue pérdida de tiempo; el problema de Julio es su mecánica. Ocasionalmente lanza con maestría, pero a menudo le baja la velocidad y pierde el control de la curva, quedando a merced de los bateadores.
Ráudez puede tener más que problemas mecánicos. San Francisco ha sido extremadamente conservador en el manejo del lanzador, y creo que eso ha frustrado a Julio. Ya en Estados Unidos el año pasado fue enviado a clase A temporada corta, después de un “entrenamiento extendido”, aunque al final subió a la Liga de California. Seguiremos.