- Directores de algunos centros de salud de Managua aseguran que están al día con al abastecimiento de medicamentos
Amalia Morales [email protected]
Una cura a medias. De cuatro medicamentos que le recetaron, dos se los dieron en el Centro de Salud, los otros, Máxima Valle tendrá que conseguirlos en alguna farmacia.
Valle, de 80 años, tiene el cuerpo enfundado en granos con pus que le provocan calentura. Con la intención de hallar cura visitó ayer el Centro de Salud de Villa Libertad, donde sólo obtuvo una parte de lo que necesita.
“Aquí no dan nada”, dijo descorazonada la anciana antes de pasar por la farmacia. Luego que pasara por ella, en compañía de su nuera, Aracelly Ortega, su opinión no varió mucho, pese a que le dieron pastillas y una inyección para prevenir la infección. Quedaron pendientes los exámenes de sangre y las pomadas para aplicárselas sobre las erupciones.
Con el mismo sinsabor, Margarita Ruiz abandona el Centro de Salud “Edgar Lang”, en San Judas, cada mes que lo visita.
Ruiz es diabética, le detectaron la enfermedad hace unos tres años en ese mismo centro médico. Desde entonces, en no más de cuatro ocasiones le suministraron el tratamiento que necesita, insulina y unas pastillas cuyo nombre olvida.
“Tenemos buena atención, los médicos son pacientes”, explica, y remata: “Lo malo es que no tenemos medicamentos”.
Las apreciaciones de ambas coinciden con los resultados de una reciente encuesta de salud, que detalló que el 74 por ciento de la gente que busca atención médica resiente la ausencia de medicamentos.
MEDICAMENTOS AL DÍA
Autoridades de los centros de salud dijeron que no es por falta de medicamentos que la gente se va sin remedios, sino por otras razones.
En muchos casos la población demanda medicamentos que su mal no requiere o bien, algunos de los que amerita su enfermedad no están incluidos en la lista básica que suministra el Ministerio de Salud (Minsa).
También pasa que a las farmacias de los centros se despacha determinada cuota los días lunes, la cual se agota en dependencia de la demanda. Es el caso del Centro de Villa Libertad, según detalló Eduardo Parrales, su director.