Carmen Moraga-Moncada [email protected]
Es increíble que existan personas en este mundo que celebren una desgracia tan grande como la que sucedió en Nueva York y Washington el pasado 11 de septiembre.
Afortunadamente la gran mayoría de las personas civilizadas del mundo entero condenamos este tipo de actos y no creemos que ninguna persona o país merezca vivir algo tan atroz.
Muchos países han vivido guerras y mucha gente ha muerto, pero el dolor no nos da derecho a desear este tipo de cosas a nadie.
Que no se olvide la persona que escribió el comentario tan desagradable (“Satisfecho con lo del 11 de septiembre”), sobre que Estados Unidos merecía esto, que precisamente ahí es donde vivimos miles de nicaragüenses que sufrimos por la guerra, por la represión de los sandinistas, y tuvimos que salir al exilio para vivir en libertad, y que amamos a este país porque nos acogió con los brazos abiertos y nos brindó la oportunidad de vivir en paz y libertad.
Lamento mucho que el resentimiento haga pensar de esa manera tan cruel a la persona que escribió ese comentario, y debería pedirle a Dios que le dé paz a su alma para que a pesar de su sufrimiento no desee mal a otros.