- Es un poderoso conglomerado de empresas dedicadas a la construcción, el tráfico de armas y las finanzas. Es el clan más rico después del grupo del rey Fahd
Gustavo SierraClarín.com
El clan de los Bin Laden es el más poderoso de Arabia Saudita después del propio rey, y controla uno de los imperios económicos más grandes del mundo islámico. El ahora “objetivo número uno” del aparato militar estadounidense, Ossama Bin Laden, es el número 17 de los 52 hijos del jeque Salem Bin Laden, un hombre influyente —murió en 1988 en un accidente aéreo en Texas, y algunas fuentes aseguran que fue víctima de un atentado relacionado con el escándalo Irangate— que había logrado consolidar las empresas constructoras heredadas de su padre.
Cincuenta y un hijos de Salem siguieron su mandato y se convirtieron en empresarios que apuntalaron el conglomerado. Uno solo se rebeló. Fue Ossama, que por razones religiosas dejó los negocios para liderar su propia revolución islámica.
La reconstrucción de los pasos de esta familia, que se maneja con los códigos secretos tradicionales entre los monarcas árabes, está basada en el relato de fuentes de inteligencia estadounidenses y europeas, un informe especial de la PBS, la televisión pública de EE.UU., y una investigación de dos periodistas de The New York Times que siguen el caso desde hace ocho años.
Mohammed Awad Bin Laden llegó al reino árabe en los años treinta desde su pueblo natal de Hadramout, en Yemen del Sur. En pocos años se convirtió en el principal constructor del puerto de Jiddah y entabló buenas relaciones con algunos miembros de la familia real. Hacia finales de los cuarenta tomó una jugada muy arriesgada. Cuando el rey Saud decidió levantar un nuevo palacio, Mohammed se ofreció a construirlo por la mitad del precio que le habían pasado todos los constructores internacionales.
Logró levantar un magnífico palacio en Riyad y se ganó la confianza de toda la familia real. La recompensa fue un fabuloso contrato de por vida para mantener todos los centros religiosos de La Meca y Medina.
Los hijos de Mohammed —fueron 54— asistieron a la misma escuela que los herederos de la élite musulmana, el Victoria College de Alejandría. Allí entablaron amistad con el rey Hussein de Jordania, los hermanos Kashoggi (relacionados con el tráfico de armas), Zaid Al Rifai, y hasta con el actor Omar Sharif.
Cuando murió en 1968, su primogénito, el jeque Salem Bin Laden, tomó el control de los negocios. En principio consolidó las empresas de construcción, pero también hizo inversiones en la fabricación y la distribución de armamentos y en bancos con sedes en Suiza y ramificaciones en todo Oriente Medio. Tenía el apoyo total del entonces rey Abdul Aziz y su familia. Y acrecentó su prestigio con la remodelación de La Meca en 1979.
EXTRAÑO ACCIDENTE
El jeque Salem Bin Laden murió en un extraño accidente al estrellarse su avión BAC 1-11 en Texas poco después de cerrar unos negocios.
De acuerdo con el piloto estadounidense del avión, Salem había participado en octubre de 1980 en una reunión secreta entre agentes de la CIA y emisarios iraníes en París. Allí se habría acordado la liberación de los rehenes de la Embajada estadounidense en Teherán para después de la asunción de Ronald Reagan, una jugada que hizo perder la reelección a Jimmy Carter. Nada de todo esto fue probado, pero el fiscal del caso especuló con la posibilidad de que Salem haya sido eliminado por ser “un testigo embarazoso”.