Especial: nadar o ahogarse

Tito Rondón [email protected] Edgar Rice Burroughs inventó a un personaje inolvidable, Tarzán. Cuando el futuro “Rey de la Selva” tenía unos nueve años, escribió Burroughs, fue sorprendido por un leopardo. La única alternativa era zambullirse en una laguna, ya que Tarzancito sabía que los leopardos no entraban nunca al agua. Pero el muchacho no sabía […]

Tito Rondón [email protected]

Edgar Rice Burroughs inventó a un personaje inolvidable, Tarzán. Cuando el futuro “Rey de la Selva” tenía unos nueve años, escribió Burroughs, fue sorprendido por un leopardo.

La única alternativa era zambullirse en una laguna, ya que Tarzancito sabía que los leopardos no entraban nunca al agua. Pero el muchacho no sabía nadar. Su terror al leopardo pudo más, se tiró a lo profundo… y pudo medio chapotear y salvarse.

Después de eso perfeccionó su habilidad para nadar, para escándalo de los grandes monos, su familia adoptiva.

También en Chontales, cuando yo era chavalo, eran comunes las historias de amigos o conocidos cuyos padres los habían “echado a lo hondo”, para enseñarles a nadar en una sola y rápida, aunque pavorosa, lección.

Me da la impresión de que eso es lo que está haciendo Carlos García con el Béisbol Especial, que a pesar de su excelente calidad no termina de atraer al público que merece, especialmente en Managua.

Enfrentar a una selección del Campeonato Nacional Especial, y ni siquiera la mejor, nada menos que a Cuba y Nicaragua (y Guatemala, acuérdense de Estuardo Mirá), es el equivalente de agarrar al chavalo y tirarlo a lo hondo.

Si los “especiales” son noqueados tres veces, ni modo, va a ser muy difícil conquistar al público, sin importar el número de promesas que ese beis ha producido: Alexander Mora (ya retirado por lesión), Kenly Chang, Winston Alguera, Ronald Garth y Armando Hernández, y Marvin Garay (que van a jugar) para las organizaciones de Grandes Ligas, y otros como Diego Sandino, Cairo Murillo, Chico Hernández, Isaac Martínez y Oscar Torres para la Primera División.

También me decía Noel Urcuyo Zeledón que “con el enfrentamiento a Guatemala el martes Carlos va a poder determinar si puede enviar a una selección del Especial a los Juegos Centroamericanos en ese país en noviembre”.

Todo lo cual es totalmente cierto. Para los muchachos del Especial es una serie crucial, en la que se juegan quedar establecidos y de ipegüe un viajecito a Guatemala.

SERGIO SALAZAR, PROFESIONAL

Hugo Howell me dio la piedra el otro día para descubrir a uno de los primeros profesionales en la historia del beis nica, Sergio Salazar. La definición de “primeros profesionales” es, por supuesto, todos aquellos que jugaron pelota rentada antes que se estableciera la Liga Profesional en 1956, cuando de repente tuvimos a docenas.

Sergio, el menor de tres hermanos (Hermes, el mayor, jugó con el 5 Estrellas, se hizo el mejor “bartender” de Nicaragua en el Gran Hotel, y fundó su propio club, el Adlon; el segundo se llama Leonel), fue recomendado por el legendario Hermano Lucas a los Medias Blancas de Chicago, y jugó al menos parte de una temporada, probablemente 1955.

Sergio fue compañero de Hugo en el León al comienzo de la campaña de 1956.  

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