Janelys Carrillo Barrios [email protected]
BOACO.- La Policía y la Cruz Roja evacuaron a diez familias que habitan en las faldas del Cerro El Congo, a 50 kilómetros de esta ciudad, luego que un aguacero que se prolongó por cuatro horas provocó el derrumbe parcial de esa elevación y amenazó con alcanzar las chozas de los campesinos.
Aunque no en la misma dimensión, la tragedia del Cerro Casita ocurrida en octubre de 1998 podría repetirse en este cerro, porque las diez familias integradas por 52 personas se resisten a abandonar el lugar.
Rosa Méndez, cuya familia la integran 13 personas, relató que a eso de las cuatro de la tarde del sábado oyó retumbos y vio cómo parte del cerro se desmoronaba, por lo que salió a buscar refugio en la comarca Las Brisas, distante cuatro kilómetros.
Su hermana Josefa se contactó con el activista sandinista Manuel Fuertes, quien hacía proselitismo político en la zona, y éste inmediatamente partió hacia Boaco para dar parte a la Cruz Roja y a la Policía.
A eso de las 11 de la noche, brigadas de la benemérita institución, bomberos, oficiales de la Policía y del Ejército se dirigieron a la zona de peligro y evacuaron a las diez familias, pero ayer al amanecer la mayoría había vuelto al lugar.
El capitán William Dávila Tapia, de la Policía en el departamento, aseguró que no se registraron víctimas humanas por el deslave del sábado, pero igual que Otilio Jaime Castellón, jefe de socorristas de Boaco, teme que la persistencia de las lluvias provoque un deslizamiento mayor y sepulte las chozas y sus habitantes.
“El problema es que esa gente es pobre y se resiste a irse del lugar por temor a perder sus cultivos de malanga, yuca, quequisque, guineo y plátanos”, declaró Castellón.
Darwin Treminio, jefe de Personal de la Cruz Roja, aseguró que el área derrumbada en el cerro es de unos 500 metros de alto por 80 de ancho.
“Inspeccionamos la zona, y mientras no llueva no hay tanto peligro, de todas maneras les dijimos que con los lecheros nos manden a avisar cualquier cosa”, precisó el jefe de los socorristas.