- Continúan barajando posibilidades para combate Tito y Hopkins
Edgard Tijerino M. [email protected]
Con la expectación agrietada, la pelea que Félix “Tito” Trinidad y Bernard Hopkins deberían haber realizado el pasado sábado en el Garden de Nueva York, no tiene fecha de re-programación… Eso podría ocurrir hoy si Don King lo decide.
“Estoy claro, no se podía pelear el 15, y es razonable no poder trasladar el combate para el 29 de septiembre, pero debe producirse una fecha, y eso es lo que estamos esperando lo más pronto posible”, dijo el padre del púgil boricua en reporte desde Nueva York publicado por Jaime Vega, cronista del Nuevo Día.
Igualmente desarmado se siente el “Finito” López, programado en el mismo cartel para una defensa del cinturón de las 108 libras ante Zolani Petelo.
“Mi peleador está listo. Sólo necesita la fecha”, dijo Lou DiBella del equipo de Hopkins.
En vista de una serie de inconvenientes que dificultan la realización del combate en Nueva York en las próximas semanas, se mencionó el 12 de enero del 2002 como una fecha viable, en el mismo sitio.
“En enero, las condiciones serán mejores que en octubre y noviembre y estamos estudiando esa posibilidad”, dijo Don King desde su cuartel.
Alguien que se siente afectado por la posposición, es Oscar de la Hoya, esperando por el vencedor para otro combate con un gran poder de atracción.
“Bernard Hopkins me retó, pero para que nos enfrentemos tendrá que derrotar a Trinidad, algo muy difícil”, advirtió De la Hoya, agregando en nota publicada en el diario La Opinión de Los Ángeles: “Definitivamente el boxeo es un negocio y no me importa enfrentarme a cualquiera de ellos, pero mi sueño es volver a pelear con Tito… Aquella en que nos enfrentamos en Las Vegas, nadie salió satisfecho, ni él que se sintió regalado, ni yo que me sentí despojado”.
Sin duda, la revancha Trinidad-De la Hoya sería lo más impactante que puede ofrecer el boxeo mundial en este inicio del Siglo XXI, pero tal proyecto sería derribado por una victoria de Hopkins, que la mayoría de expertos consideran difícil de concretarse.
¿A quién beneficiará que la posposición se alargue tanto como el puente de Queens?… Los dos púgiles estaban asegurando encontrarse en la mejor forma física, cuando el terror cobijó Nueva York. Sin embargo, algunos aspectos extra-deportivos, entre ellos un hijo fuera de matrimonio, parecían mantener a Trinidad con su sistema nervioso extrañamente alterado.
Poco a poco Hopkins fue creciendo como amenaza. Algunos lo veían tan peligroso como lo fue Ike Quartey para De la Hoya en aquel combate de final eriza-pelos, y consecuentemente parecía que estábamos en presencia de un fiero combate.
Esa intriga quedó abierta, agregada a otra que ahora es la clave: ¿Cuándo y dónde podrá realizarse la pelea?.