Los diputados tienen dentro de sus funciones tomar muchas decisiones importantes para el país. Sin embargo, pocos partidos toman en cuenta la capacidad de sus hombres a la hora de asignar candidaturas a diputados. Ante eso, priva la lealtad partidaria.

Diputados que trae la cascada

Un frío análisis de las encuestas revela que la actual campaña electoral está basada en torno a los candidatos presidenciales, quienes simbólicamente están jugando el papel de un tren, detrás del cual se alinean, como vagones, los candidatos a diputados. Mientras la campaña avanza, los futuros “Padres de la Patria” descansan en espera del “voto […]

  • Un frío análisis de las encuestas revela que la actual campaña electoral está basada en torno a los candidatos presidenciales, quienes simbólicamente están jugando el papel de un tren, detrás del cual se alinean, como vagones, los candidatos a diputados. Mientras la campaña avanza, los futuros “Padres de la Patria” descansan en espera del “voto en cascada” que llevará a muchos desconocidos a la Asamblea Nacional.

José Adán [email protected]

Las encuestas lo reflejan fríamente: la lucha electoral de los partidos políticos gira en torno a sus candidatos presidenciales. El resto espera. Dos encuestas consecutivas reflejan que los electores nicaragüenses no tienen mucho interés por la elección de diputados. Quizá el desinterés esté basado en la ausencia de las campañas de los diputados, o en las pocas opciones que se le da al votante para elegir a sus futuros “Padres de la Patria”.

En una reciente encuesta del Instituto de Estudios Nicaragüenses sobre gobernabilidad y elecciones, realizada del 15 al 26 de agosto del presente año, con una muestra de 1,600 personas de 39 municipios a nivel nacional, se demostró que más de la mitad de los nicaragüenses no tienen una opinión de los candidatos a diputados porque no los conocen.

De acuerdo con la encuesta, los nueve candidatos a diputados por cada partido fueron desconocidos en un 60 por ciento de promedio por los encuestados, quienes en su mayoría contestaban: “No sabe, no responde”. Una de ellas, Maritza Brenes, del Partido Conservador, acumuló un 84.8 por ciento de personas que no la conocen. En pocas palabras, los que dirigirán el futuro del país por los próximos años no son conocidos por sus electores.

Para el ex presidente de la Asamblea Nacional, Luis Humberto Guzmán, esto obedece a que los candidatos a diputados están a la espera del voto en cascada que le puedan dar al partido en que militan. Según Guzmán, la actual situación de inercia que viven los candidatos a diputados se debe al tipo de sistema de elección de los parlamentarios, el cual, a su juicio, debe ser reformado por un sistema donde los aspirantes a diputados se ganen sus candidaturas por méritos propios frente a los votantes.

La Constitución Política de Nicaragua en su artículo 132 establece que los diputados se eligen: “mediante el sistema de representación proporcional”. La Ley Electoral desarrolla el procedimiento para la conversión de votos en escaños, establece las circunscripciones electorales, su tamaño y el número de diputados.

En el título X capítulo único, de los artículos 139 al 144, se establecen las circunscripciones electorales y el número de diputados que elige, y en el titulo XI, capítulo 2, de los artículos 146 al 149, se determina la forma de conversión de votos en escaños.

Actualmente en Nicaragua se utiliza el sistema del cociente electoral, sin embargo, a los escaños que no alcanzan a adjudicarse por este sistema se les aplica el criterio de la media mayor, que consiste en dividir el número de votos obtenidos por un partido en una circunscripción y el número de diputados que eligió por el procedimiento de cocientes más uno, este sistema favorece considerablemente a los dos primeros partidos mayoritarios, en perjuicio de partidos medianos y menores.

CUATRO MANERAS DE CAMBIAR LA INERCIA

Para el ex parlamentario hay cuatro sistemas de elección de diputados: listas cerradas pero no bloqueadas, voto múltiple, voto doble, sistema uninominal. “La escogencia individualizada de los diputados exigirá de los partidos políticos la presentación de buenos candidatos —capaces de atraer el mayor número de votos por sus méritos personales— con lo que se mejorará significativamente la calidad de los integrantes de la Asamblea Nacional”, dice.

LISTA CERRADA PEO NO BLOQUEADA

En este sistema se presenta la lista de candidatos y la asignación de escaños se continúa haciendo a través del sistema de cocientes electorales. La diferencia radica en que los electores determinan con su voto el orden de la lista indicándolo expresamente. Los electores no pueden agregar nuevas candidaturas, pero a través de sus votos pueden alterar el orden de la lista.

Este sistema otorga a los ciudadanos el poder de determinar el orden de la lista, al menos de establecer cuál es su primera preferencia dentro de las listas que les han ofrecido los partidos. Esta circunstancia obliga a los integrantes de la lista a realizar una campaña personal para que los ciudadanos puedan distinguirlos dentro del resto de sus colegas de plancha.

Como desventaja de este sistema se alega que mina la unidad interna de los partidos y vuelve la campaña electoral en una guerra de todos contra todos, también se argumenta que el cómputo de la votación se vuelve más complejo y que también para los ciudadanos es más complicado ejercer su derecho de voto.

Este sistema se aplica en Panamá, los ciudadanos no tienen problemas para comprender la forma de votación y lo ejercen activamente. Este sistema en Nicaragua podría no satisfacer la demanda por establecer una relación personal y directa de un grupo de electores con un parlamentario, puesto que se continúa aplicando el sistema de elección por lista, pero dentro de las cuales los ciudadanos determinan el orden preferente. En este sistema los partidos conservan una cuota de poder relevante, pero menor que con el sistema actual de listas cerradas y bloqueadas.

SISTEMA UNINOMINAL

Los noventa diputados de la Asamblea Nacional se elegirían en 90 distritos electorales, pudiéndose asignar el escaño por sistema de mayoría simple, los ciudadanos tendrían un solo voto parlamentario para elegir al diputado de su distrito.

Con este sistema, la asignación de escaño también podría hacerse exigiendo mayoría absoluta, probablemente esto exigiría celebrar segunda vuelta en muchos distritos electorales. Bajo el sistema uninominal se prescinde por completo del mecanismo del cociente electoral.

Este sistema tiene la virtud de establecer una relación muy directa entre los votantes de un distrito y sus diputados, y éste es el mayor atributo del sistema uninominal. Se usa en los países anglosajones como Inglaterra y Estados Unidos; Francia lo usa, pero exigiendo mayoría absoluta, lo cual muchas veces obliga a una segunda vuelta para la elección de un diputado en un distrito.

Este sistema se aplica, principalmente, donde existe un número de distritos electorales, igual al número de diputados que se van a elegir y donde cada elector elige el diputado de su distrito.

Sin embargo, el sistema referido empobrece el poder de los partidos y la imposición de su disciplina para actuar en el Parlamento.

Este procedimiento es muy criticado al suprimir la representación proporcional, porque en la práctica deja a considerables porcentajes de la población sin representantes en el parlamento, y, por lo tanto, socava los principios de la democracia representativa precisamente por constituir un Parlamento carente de representantes de todos los intereses.

VOTO MÚLTIPLE

En este sistema, el elector dispondrá de tantos votos como diputados vaya a elegir en su circunscripción, puede expresar sus votos en una o en todas las listas de candidaturas que se le ofrezca; es decir, el elector selecciona a quienes quieren que sean sus representantes, pudiendo elegir de entre todos los partidos que postulan candidatos.

En este sistema se continúan presentando las candidaturas en listas, el ciudadano individualiza sus preferencias. Un ejemplo de tipo gastronómico grafica el caso: el elector no toma un combo, sino que se sirve de un bufete, determinando sus preferencias; en este sistema desaparece la proporcionalidad y el cociente electoral.

Con el voto múltiple los ciudadanos traspasan las filas partidarias y pueden favorecer con sus votos a candidatos de varios partidos, es decir, este sistema individualiza la elección, pues la pertenencia a una lista no asegura para nada que un candidato vaya a ser electo, tiene que haber un mérito y una campaña efectiva para que reciba votos y pueda resultar electo.

REPRESENTACIÓN PROPOCIONAL PERSONALIZADA

Este sistema combina la circunscripción uninominal con la fórmula proporcional. Aquí se procede a elegir un número de diputados nacionales, según el sistema de representación proporcional, asignándose las diputaciones por cocientes; y simultáneamente se eligen diputados locales a través del sistema uninominal.

En la práctica equivale a un sistema similar al actual, pero individualizando la elección de los diputados locales, los cuales podrían ser asignados por el sistema de mayoría simple.

Es un sistema que, por un lado, individualiza el voto, y, por el otro, permite la presencia parlamentaria de partidos pequeños gracias a la lista nacional, en la cual se sigue eligiendo en listas cerradas y bloqueadas a través del sistema del cociente electoral.

Con este procedimiento los partidos conservan una cierta cuota de poder en la lista nacional, la cual permanece cerrada y bloqueada, y, por otro lado, los ciudadanos elegirían en setenta circunscripciones uninominales distribuidas en todo el país a los restantes setenta diputados.

De este sistema pareciera deducirse que hay una relación más directa entre los electores y los candidatos. Podrá discutirse si su legitimidad resulta de un número muy reducido de electores; ya sea el alcalde y los concejales. Las municipales son elegidas por todos los ciudadanos del municipio.

¿PARA QUÉ SIRVE UN DIPUTADO?

La principal actividad de la Asamblea Nacional es aprobar, reformar o derogar leyes.

La Asamblea Nacional y sus 90 diputados están constitucionalmente encargados del nombramiento de los principales poderes del Estado.

Por medio de la Asamblea Nacional se eligen autoridades para la Superintendencia de Bancos y demás organismos financieros.

Asimismo, los “Padres de la Patria” eligen a los miembros de la Contraloría Colegiada; Procurador de Derechos Humanos y Fiscal General de la República.

Son ellos quienes aprueban, aceptan o rechazan el presupuesto económico del país.  

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