- Ex miembros de Yátama denunciaron que las bandas del FUAC quieren decapitarlos
Heberto JarquínCORRESPONSAL/ ROSITA [email protected]
El ex combatiente de Yátama, Adolfo Pineda Davis, denunció que elementos armados que supone son remanentes del FUAC, han amenazado con decapitarlo, lo mismo que a otros indígenas que forman parte de una cooperativa agraria en la comarca de Kukalaya, ubicada 30 kilómetros al noreste de Rosita.
“En tres ocasiones la semana pasada merodearon por nuestras viviendas siete hombres armados que preguntaron dónde me encontraba yo, y los otros miembros de mi cooperativa: Fausto Bonell Bons, Pedro Jacinto Pitch, Mateo Kissman Michell, Simeón McDavis Jerry, Justino McDavis Jerry, y Aurelio Ubino Torres”.
VIGILANCIA MILITAR
Según el denunciante, los remanentes del FUAC quieren desplazarlos de sus tierras para entregárselas a simpatizantes de las bandas armadas, y “están usando el pretexto de que somos colaboradores de la Policía”, explicó.
Pedro Jacinto Pitch, otro de los afectados, pidió al Ejército y a la Policía incrementar la vigilancia en Kukalaya para impedir un derramamiento de sangre.
Por su parte, Aurelio Ubino Torres advirtió: “Estamos preparados para defendernos aunque sea con garrotes, piedras y machetes si los remanentes FUAC nos atacan”.
LA PRENSA conversó con el teniente primero Martín Urbina, jefe del puesto militar de Rosita, quien informó que patrullas del Ejército se desplazaron hacia las comarcas de Kukalaya-Shasa y otras ubicadas a la orilla de la carretera que une a Rosita con Puerto Cabezas.