¿Militares cristianos? La misma pregunta parece ser contradicctoria porque, mientras éstos son preparados para matar en la guerra, los cristianos, sean católicos o evangélicos, promulgan por la vida. LA PRENSA/ESQUIVEL.

Religión y armas: ¿Nuevo perfil del Ejército?

Dios entró camuflado a las filas del Ejército de Nicaragua para realizar una efectiva operación de reclutamiento voluntario de almas militares. Así, entre armas, órdenes y uniformes, la religión, que por mucho tiempo estuvo divorciada de las filas castrenses, está formando su propio Ejército de fieles dentro de las bases militares José Adán [email protected] Sin […]

  • Dios entró camuflado a las filas del Ejército de Nicaragua para realizar una efectiva operación de reclutamiento voluntario de almas militares. Así, entre armas, órdenes y uniformes, la religión, que por mucho tiempo estuvo divorciada de las filas castrenses, está formando su propio Ejército de fieles dentro de las bases militares

José Adán [email protected]

Sin mucho ruido, Dios estaba llegando a las unidades militares, hasta que el general del Ejército de Nicaragua, Javier Carrión, lo anunció públicamente. Esa vez, Carrión quizás nunca pensó que el anuncio sobre la posibilidad de que religiosos católicos podrían prestar servicios espirituales a los enfermos militares y sus familiares, fuera a levantar tanta polvareda.

El aviso abrió viejas diferencias doctrinales entre las iglesias Católica y Evangélica del país, y generó un debate sobre si en Nicaragua se respeta o no el principio constitucional de que el Estado es laico. Además, abrió un nuevo perfil del Ejército que pocos conocían: el religioso.

A raíz de que el general Carrión dijera, durante la celebración del XXII Aniversario del Ejército de Nicaragua, que las autoridades eclesiásticas de la Iglesia Católica y el Cuerpo Médico Militar avanzaban en la implementación de un plan de auxilio espiritual a los militares enfermos y a sus familiares, respetando la libertad religiosa de cada uno, surgió el debate sobre si las instituciones del Estado nicaragüense respetan el estado de laicidad del país.

EL ORIGEN

El cardenal Miguel Obando y Bravo confirmó un día después, que el jefe del Ejército le había manifestado en varias ocasiones la idea de crear una capellanía dentro de las fuerzas castrenses.

“Estamos viendo ya los pasos, y apenas tengamos la oportunidad, pues, tenemos que darles el servicio, porque yo creo en evangelizar y llevar la palabra de Dios a todas partes, y hay que llevarla sobre todo a nuestro Ejército, que es el que defiende la soberanía de nuestro país”, dijo Obando.

Esto provocó que algunos sectores, principalmente evangélicos, protestaran por la oferta a la Iglesia Católica, exigiendo a su vez participación en el auxilio espiritual a los soldados enfermos, así como a sus familiares.

LA DISCULPA

La presión de este sector religioso, más las declaraciones de algunos organismos de Derechos Humanos, como las del presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Nacional, Nelson Artola, y del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, hicieron que el general Carrión reorientara la propuesta religiosa hacia las demás iglesias, pero sin despejar la duda de que si más adelante se instauraría una capellanía en el Ejército, ésta sería solamente católica.

“En ningún momento estamos imponiendo a los militares ninguna situación, como nunca lo haremos”, apuntó el general Carrión ante las inquietudes.

LO QUE ORIGINO

Detrás de todo el debate, quedó al descubierto una faceta que pocas veces se ha visto en el Ejército de Nicaragua: la religiosidad. Los últimos nexos entre un Ejército nicaragüense y una institución religiosa terminaron en 1979, cuando se disolvió la Guardia Nacional, la cual tenía una especie de concordato con la Iglesia Católica en la cual, miembros de esa religión, ejercían las capellanías en los cuarteles militares, ostentando un doble poder: el de las sotanas y el de los rangos militares.

Muchos de los capellanes de aquella época llegaron a ostentar altos grados militares, basados en una normativa católica del Concilio Vaticano Segundo, que en su constitución “Christus Dominus”, numeral 34 dice: “Y como se debe especial solicitud al cuidado espiritual de los soldados por las peligrosas condiciones de su vida, eríjase en cada nación, según se pudiese, un Vicariato Castrense. Tanto el Vicariato como los Capellanes se consagrarán enteramente a esta difícil obra, en unánime cooperación con los obispos diocesanos”.

Lea también:

Prevén “riesgos de obligatoriedad”.

Evangélicos esperan “reclutar” unos cuatro mil militares activos.  

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí