Tito Rondó[email protected]
Vamos a volver un momento a los nicas en Venezuela, ya que gracias al profesor Alfred Malone tenemos información sobre el prospecto costeño Faran Dometz.
Nos cuenta el profesor que el zurdo está sano del brazo, que se lesionó una rodilla en unas escaleras, y que la lesión no es grave. Estuvo en Houston, donde los Astros lo hicieron tomar un examen de Imagen de Resonancia Magnética, el cual reveló que Dometz no tenía ningún daño estructural en la rodilla.
Así que el muchacho descansa en Bluefields esperando la próxima temporada, cuando probablemente al fin ceda su primera base por bolas como profesional…
El último nica en República Dominicana es Rafael Fletes, de los Marlins de Florida. Tiene 17 años, y fue firmado la campaña pasada por el Bóer Especial, donde lanzó apenas 3.1 entradas y permitió un hit sencillo, ponchando y caminando a tres. Le hicieron dos carreras, una limpia, para marca de 0-0, 2.70.
En Primera División jugó con el Estelí, y en tres relevos (uno finalizado) y una apertura terminó con récord de 0-0 y 13.50 en 4.2 innings, un ponche y tres bases por bolas.
En Dominicana siguió descontrolado, ya que en siete aperturas y seis relevos trabajó 41 episodios, regalando 34 pasaportes, cometiendo nada menos que 12 wild pitches y golpeando a once. Por supuesto, fue muy difícil batearle (aterrador, diría yo), solamente cedió 33 imparables y ninguno fue cuadrangular. Le hicieron 38 carreras (me imagino que muchas “de caballito”), 23 limpias, y terminó con 2-5 y 5.05. Próximo año: de regreso a Dominicana a seguir trabajando en su mecánica. Me encantaría que a un equipo de Primera División se le ocurriera contratar a un coach de pitcheo tipo Silvio Castellanos y lo pusiera a trabajar con Fletes. Soñar no cuesta.
En Estados Unidos tuvimos a un Rookie, nada menos que el jugador que ha recibido la bonificación por firmar más alta en la historia de Nicaragua: Gonzalo López.
Pertenece a los Bravos de Atlanta, y jugó en la Liga Costa del Golfo, donde fue segundo en bateadores ponchados y quinto en innings lanzados. Esto, a pesar de dolores en el hombro que según Gonzalo no tienen importancia. Terminó con marca de 5-4 y 2.45, con 69 estroqueados en 58 entradas y dos tercios. Cedió apenas diez pasaportes y 44 hits, dos de ellos jonrones, todo esto en once aperturas y un relevo. Próximo año: clase A. Los Bravos van lento, quieren que Gonzalo madure también como persona.