AFP
GUATEMALA.- Miles de guatemaltecos que habitan al este del país dieron este miércoles “el grito al cielo” por alimentos, y claman por asistencia gubernamental luego de una prolongada sequía que afectó severamente los cultivos para su autoconsumo, observó un periodista de la AFP.
Las cosechas de frijol y maíz, principal alimento de los guatemaltecos, fueron destruidas hasta en un 90% en los municipios de Camotán y Jocotán, departamento de Chiquimula, a unos 207 km de la capital, lo que ha provocado al menos 46 muertos por desnutrición debido a la falta de alimentos por la sequía.
“Si nosotros no damos el grito al cielo ya se hubieran muerto más personas, porque aquí la situación está jodida. Los que cosechábamos unos 20 quintales (sacos de 46 kilos) al año ahora hemos cosechado menos de un quintal”, afirmó el labriego Lucas Guaquín.
Guaquín, junto a otros 350 habitantes de la aldea El Despoblado, viven en extrema pobreza y en completo abandono, sin carretera ni fluido eléctrico, y la única vía de acceso es caminar unos 45 minutos y luego cruzar el caudaloso Río Jupilingo, de unos 100 metros de ancho, en garrocha.
“La situación está dura por estos lugares, muchos estamos comiendo hierbas y tortillas con sal debido a la pobreza y a la sequía que nos afectó”, lamentó Ladislado Guerra, otro poblador, quien al igual que Guaquín viste ropa llena de remiendos para completar un pantalón o una camisa con muchos años de uso.
En Camotán y Jocotán la mayoría de la población es de la etnia chortí, una de las 23 que habitan el país. Viven del autoconsumo de frijol y maíz, pero durante la producción de café emigran a otras regiones de esa zona del país o a Honduras, país del cual son vecinos.
La precaria situación de Camotán y Jocotán debido a la falta de lluvia que destruyó los cultivos es similar a otros 48 municipios de los 331 que conforman este país, según un estudio realizado por el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Ministerio de Agricultura.