- Mujeres campesinas tendrán
relevancia dentro del proyecto recién establecido en Matagalpa y Jinotega - Suecia desembolsará un
financiamiento de siete millones de dólares para los primeros dos años
Leslie Nicolás [email protected]
Elevar la productividad y mejorar los niveles de vida de pequeños y medianos productores de cinco municipios de Matagalpa y Jinotega es el objetivo del Fondo de Desarrollo Agropecuario (Fondeagro), el cual es impulsado por el Gobierno de Suecia.
El proyecto está dirigido a pequeños y medianos productores cafetaleros, ganaderos, a aquellos agricultores que estén deseosos de diversificar sus fincas y que fueron afectados por el Huracán Mitch. Fondeagro cuenta con un financiamiento de siete millones de dólares para los primeros dos años y será ejecutado por el Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For).
El proceso de planificación de Fondeagro inició en 1998 y el primero de julio del presente año fue su ejecución.
Peter Herthelius, primer secretario de asuntos de agricultura y desarrollo rural de la Embajada de Suecia, dijo que “hoy la cooperación Suecia–Nicaragua está trabajando de una forma más estrecha y en este sentido estamos desarrollando este proyecto en conjunto”.
Indicó que el Gobierno de Suecia está financiando la mayor parte del programa. Fondeagro que surge después de haber concluido un primer proyecto denominado Fondo de Rehabilitación Agropecuaria (Frama), el cual se desarrolló en Matagalpa y Jinotega durante un año consecutivo y que también fue impulsado por Suecia.
“Los excelentes resultados obtenidos de Frama es lo que nos motivó a impulsar este segundo programa, que es a largo plazo”, señaló Herthelius. Este nuevo programa de desarrollo rural ha sido diseñado para ser ejecutado en un plazo de 10 años.
NICARAGUA ES RENTABLE
Para el especialista sueco, es más rentable producir en Nicaragua que hacerlo en cualquier otro país centroamericano. “En este país podemos hacer producir una hectárea de tierra con 60 dólares, no así en El Salvador en donde hacer producir la misma hectárea cuesta 600 dólares aproximadamente”.
“No vamos a trabajar con cualquier productor, vamos a trabajar con aquéllos que tengan la posibilidad y que tengan los deseos de superar sus niveles de vida”, agregó el entrevistado.
Las mujeres campesinas tendrán “gran” relevancia dentro del proyecto, pues con ellas la cooperación sueca trabajará un programa y una línea de crédito específico.
La cooperación sueca pretende desembolsar aproximadamente tres millones y medio de dólares por año para el funcionamiento del mismo.
Si bien es cierto la situación del campesinado nicaragüense y del agro en Nicaragua es bastante difícil, también es cierto que el país cuenta “con un gran potencial” para el desarrollo del sector, señaló Herthelius.
El proyecto cuenta con un comité integrado por funcionarios del Mag-For y la Agencia Sueca de Desarrollo Internacional (ASDI), quienes constantemente estarán evaluando el trabajo realizado.
Esta misma estructura se encargará de elaborar los planes operativos y tomar decisiones sobre temas estratégicos.
<B.UTILIZAN RED INSTITUCIONAL
Fondeagro tiene como objetivo que en las zonas pilotos seleccionadas exista un tejido institucional mínimo reflejado en la existencia de empresas de servicio de asistencia técnica, organizaciones no gubernamentales que trabajan en temas de desarrollo rural, asociaciones locales de productores formales con el fin de agilizar y garantizar el funcionamiento del proyecto.
BENEFICIARIOS
– Fondeagro pretende beneficiar incluyendo en el programa a familias con tierra, que cultivan algo de café o que producen leche para el mercado y tienen posibilidades de ampliar la producción en esos rubros.
– Para que estos productores puedan beneficiarse con Fondeagro deberán tener ingresos que oscilen entre el equivalente a 0.60 dólares por día persona y 2.5 dólares por día persona. En promedio están en menos de 1 dólar por día persona. “Es decir que no están en el rango de extrema pobreza”, indicó Herthelius.
– “Entre todos los municipios seleccionados tendríamos, aproximadamente unas 10,000 familias productoras que podrían ser incorporadas a las características señaladas a lo largo de los diez años de existencia previsto para el proyecto”, indicó el entrevistado.
– Los beneficiarios deben ser productores de café o de ganado vacuno. Además deben comercializar algo de estos productos (café en uva, pergamino, en oro), o vender algo de leche con cierta regularidad a lo largo del año. “Es decir no deben ser productores de subsistencia”, agregó Herthelius.
– Los productores deben tener área suficiente para sembrar por lo menos dos manzanas de café en condiciones de suelo buenas para café.
– Además tienen que contar con un área con potencial para pastos suficiente, por lo menos para sostener 10 cabezas de ganado vacuno adicionales a las que ya tienen.