Tiburones provocan pánico en EE.UU.

Desde el mes de julio del presente año los ataques han repercutido Patrick Anidjar (AFP) WASHINGTON.- Una serie de ataques de tiburones durante el verano en las costas estadounidenses causó su primera víctima, con la muerte de un niño de 10 años, mordido gravemente en la pierna izquierda mientras se bañaba el sábado en Virginia […]

  • Desde el mes de julio del presente año los ataques han repercutido

Patrick Anidjar (AFP)

WASHINGTON.- Una serie de ataques de tiburones durante el verano en las costas estadounidenses causó su primera víctima, con la muerte de un niño de 10 años, mordido gravemente en la pierna izquierda mientras se bañaba el sábado en Virginia Beach (este).

La psicosis debido a los últimos ataques de tiburones se intensificó en Estados Unidos en el curso de los dos últimos meses, con una sucesión de incidentes, sobre todo en las costas de Florida (sudeste).

La muerte del niño David Peltier ha estremecido a los estadounidenses puesto que sucedió en un lugar donde los tiburones generalmente no aparecen, unos 300 kilómetros al sudeste de Washington.

El ataque ocurrió el sábado, justo cuando los vacacionistas de Washington y de los Estados vecinos de Maryland y de Virginia iniciaban su romería hacia las playas del Atlántico, para aprovechar un largo fin de semana de tres días, con motivo de la conmemoración —el lunes— del día del trabajo.

“Es un accidente horrible”, confió a la prensa la alcaldesa de Virginia Beach, Meyera Oberndorf, que apenas disimulaba su emoción al evocar la memoria de David Peltier.

Según ella, “los ataques de tiburones en este sector son excepcionalmente raros, al punto que no tenemos memoria de un solo ataque de ese tipo en Virginia Beach”, agregó.

El niño se bañaba el sábado con su padre, Richard, al borde del mar, con el agua solamente a la altura de sus caderas, cuando el tiburón de 2,40 metros de largo lo mordió profundamente en la pierna izquierda.

La víctima fue atendida rápidamente por los salvavidas, y luego fue conducido a un hospital de Norfolk. A pesar de la atención médica, sucumbió ayer por la mañana.

PLAYAS SIGUEN ABIERTAS

El drama no incitó sin embargo a las autoridades a cerrar las playas de Virginia Beach.

“Les pedimos a los bañistas estar atentos. Haremos todo lo posible para protegerlos”, afirmó este domingo el jefe de la policía local, Bruce Edwards.

Desde comienzos de julio, la serie de ataques de tiburones ha repercutido en todo Estados Unidos.

El 6 de julio, un niño de ocho años, Jessie Arbogast, fue atacado por un tiburón en una playa de Florida. El escualo le arrancó el brazo, causando grandes pérdidas de sangre. La víctima se encuentra desde entonces en un coma ligero.

En la última semana de agosto, al menos nueve personas fueron atacadas por tiburones en New Smyrna, Florida, unos 360 kilómetros al norte de Miami. Unos días antes, seis surfistas también habían sido atacados.

A pesar de la emoción popular, los expertos no dramatizan. “Los ataques se desarrollan al mismo ritmo que el año pasado”, declaró recientemente Gary Violetta, especialista en tiburones en el Sea World de Orlando (Florida).

Los expertos temen en cambio una ola de “represalias”. Según ellos, unos 100 millones de tiburones son capturados todos los años por pescadores de 125 países.  

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