Zacarías Chamorro
Hay muchas anécdotas sobre los debates en EE.UU. Dos que nos acordamos son: En 1960, Kennedy llegó bien descansado y bronceado, en cambio Nixon llegó con gripe, con una barba “sombra” de las 5 p.m., parece que era barba cerrada y no se rasuró para lucir fresco a esa hora, ni quiso maquillaje.
Dicen que eso lo afectó. Luego en la segunda elección de Bush Sr., las cámaras lo cogieron viendo el reloj impacientemente y el pueblo americano concluyó que Bush Sr., estaba ya aburrido de ser presidente y no le interesaba tanto como al joven contendiente Clinton que aparte de ser respetuoso, era muy brillante en sus respuestas.
Ross Perot también se lució en esos debates con su humor y velocidad mental y folclórica lo que terminó de enterrar al presidente Bush Sr.
Creo que Ortega debería ir al debate, y pues la verdad es que van empatados 50-50 así que a ninguno de los dos le iría mal.
Más bien serviría para conectar con las masas y que el pueblo los vea bajo presión, pensando rápido y observando cómo ellos se comportan con sus adversarios.
Ojalá se dé. La escogencia de quién será el moderador es importantísima y definitivamente debe ser alguien que sea imparcial. Algo que sería difícil encontrar en Nicaragua.