Los clavos candentes aplicados en el cuello y oreja de Jazmina dejarán cicatrices permanentes, segun dicen los médicos. LA PRENSA/LA NACION.

Le quita dolor de muelas con 18 clavos candentes

Freddy Parrales (LA NACION) COSTA RICA.- Ante casos desesperados, soluciones desesperadas… A esa conclusión llegó recientemente una joven panameña residente en Costa Rica, quien tras aguantar un intenso dolor de muelas por un mes, aceptó que le aplicaran clavos incandescentes en su rostro. Se trata de Jazmín González Ostia, de 21 años, cuya familia también […]

Freddy Parrales (LA NACION)

COSTA RICA.- Ante casos desesperados, soluciones desesperadas… A esa conclusión llegó recientemente una joven panameña residente en Costa Rica, quien tras aguantar un intenso dolor de muelas por un mes, aceptó que le aplicaran clavos incandescentes en su rostro.

Se trata de Jazmín González Ostia, de 21 años, cuya familia también llegó a la desesperación cuando la observaba retorcerse en su cama y en la clínica de La Cuesta de Corredores, sin que la atendieran en su primera visita por no estar asegurada.

“Hasta mis hijos y mi esposo estaban desesperados de verme sufrir y un día mi suegra escuchó los gritos que daba y me colocó en la mejilla un clavo hirviendo, sacado del fuego, al rojo vivo… y me alivió”, explicó la joven.

“Era tan fuerte el dolor que no sentí cuando me lo colocó. Sólo le decía que por favor me ayudara, que no soportaba más; y me lo puso 18 veces. Después de unos 20 minutos el dolor se fue”, recuerda Jazmín.

¿UNA TECNICA?

Cristobalina Palacios, la suegra de González, es de origen indígena. Explicó que se vio obligada a hacerlo porque estaban cansados de verla sufrir tanto.

“Es efectivo para contrarrestar el dolor. En nuestras vidas siempre que tenemos un desconsuelo, dependiendo de donde sea, lo curamos con el clavo caliente”, dijo la mujer.

Pero el alivio fue temporal y el malestar regresó a los tres días con mayor fuerza.

Esta vez, González logró que la atendiera el odontólogo de la clínica local, Noriel Mena.

Aseguró que en 21 años de labor profesional nunca había presenciado algo similar.

El caso impresionó tanto a los especialistas locales que fue registrado en la bitácora del Centro de Salud, como un fenómeno.

En cuanto a Jazmín, ya está repuesta. Sin embargo, este tipo de métodos de atacar el dolor con el dolor no es avalado por los odontólogos bajo ninguna circunstancia.  

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