AFP
BOGOTA.- Fabio Ochoa, el hermano menor de un clan cocainero que en la década pasada desafió a Estados Unidos mientras exhibía orgulloso sus caballos de paso fino y cuya extradición fue autorizada ayer en Bogotá, clama su inocencia por internet, avisos en la prensa y pancartas desplegadas en las ciudades de Colombia.
De 43 años de edad y descrito por las mujeres como un hombre simpático, Ochoa se halla en una celda de alta seguridad de la policía en Bogotá, a la espera de que sus abogados apelen la decisión del gobierno del presidente Andrés Pastrana y traten de sacarlo del corredor de la extradición.
El señalado capo mafioso proclamó su inocencia por todos los medios posibles, pero el gobierno de Pastrana y la Corte Suprema de Justicia dijeron haber hallado razones creíbles para autorizar su envío al estado de Florida, donde una corte le sigue una causa por presunto tráfico de toneladas de cocaína.
Ochoa fue arrestado en octubre de 1999 en su vivienda de la ciudad de Medellín, en el marco de la multinacional “Operación Milenio” que también permitió atrapar a otros 30 presuntos jefes de las drogas.
Según la policía colombiana, los capturados en la “Operación Milenio” integraban una poderosa red de narcotraficantes que enviaba unas 30 toneladas mensuales de cocaína a Estados Unidos, en alianza con delincuentes mexicanos.