El presidente George W. Bush ofrecería a los inmigrantes latinos ilegales un programa de permisos laborales temporales, pero no una amnistía general. LA PRENSA/AP.

Bush descarta amnistía total

Mandatario rechaza peticiones de grupos hispanos de que se apruebe una amnistía migratoria para todos los ilegales latinos Proyecto de ley sería favorable a unos tres millones de mexicanos únicamente AFP y AP CRAWFORD, EE.UU.- El presidente estadounidense, George W. Bush, insistió el jueves en que no habrá “una amnistía para todos los ilegales” que […]

  • Mandatario rechaza peticiones de grupos hispanos de que se apruebe una amnistía migratoria para todos los ilegales latinos
  • Proyecto de ley sería favorable a unos tres millones de mexicanos únicamente

AFP y AP

CRAWFORD, EE.UU.- El presidente estadounidense, George W. Bush, insistió el jueves en que no habrá “una amnistía para todos los ilegales” que residen en Estados Unidos, como piden las organizaciones hispanas.

“No habrá una amnistía para todos los ilegales. Ya lo he dicho. Lo diré cuantas veces sea necesario”, dijo el mandatario.

Sin embargo, sostuvo que está “más que deseoso de hablar con funcionarios mexicanos para ver cómo ayudar a reunir a empleadores con empleados, cómo tratar con respeto a la gente una vez que está en este país”.

México y Estados Unidos negocian un acuerdo migratorio que beneficiaría a más de tres millones de mexicanos ilegales.

“Hay maneras de discutir un programa de trabajadores de algún tipo que legalice el trabajo duro que está teniendo lugar ahora en América. Mientras haya alguien que quiera contratar a una persona, y alguien deseoso de trabajar, me parece que —en el interés de nuestra nación— debemos asegurarnos de que los dos estén juntos”, explicó.

“Tenemos muy buenos esfuerzos de colaboración en marcha en varios frentes. Las relaciones con México nunca han sido mejores”, añadió.

El presidente mexicano, Vicente Fox, viajará a Washington del 5 al 7 de septiembre en la primera visita de Estado que recibirá Bush.

Los deseos de Bush de estrechar las relaciones con México se enfrentan a obstáculos en el Congreso estadounidense, que se opuso recientemente a la libre circulación de los camiones mexicanos en el país del norte, a pesar de que la restricción viola las reglas del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN, 1994).

Una coalición de grupos pro-inmigrantes informó ayer que los actuales contactos entre Estados Unidos y México constituyen una oportunidad histórica para reformular la política de inmigración con una propuesta que beneficie a todos los inmigrantes y no sólo a los de origen mexicano.

¿PRESIDENTE PERDIO ENTUSIASMO?

La posición ha sido ya expresada a la Casa Blanca, luego de difundirse versiones de que el presidente Bush estaba “perdiendo el entusiasmo” por una pronta solución al caso de los inmigrantes mexicanos, dijo Raúl Yzaguirre, presidente del Consejo Nacional de La Raza.

La pérdida de entusiasmo fue inicialmente informada por el diario The Washington Post, que lo atribuyó a la resistencia de algunos legisladores ultraconservadores del Partido Republicano, de Bush.

“Queremos una solución que sea aceptable para el mercado laboral estadounidense y las necesidades de los propios inmigrantes”, dijo Yzaguirre en una rueda de prensa.

Indicó que La Raza, con sede en California, ha propuesto la legalización de todos los inmigrantes que tuvieran cuando menos tres años viviendo y trabajando en Estados Unidos. Aun cuando dijo que no sabía cuántas serían las personas beneficiadas, indicó que el Servicio de Inmigración y Naturalización estimaba que había de 6 millones a 9 millones de personas en esa situación.

CRITICA A INICIATIVA

– La posición de Raúl Yzaguirre, del Consejo Nacional de La Raza, es coincidente con la expresada separadamente por algunos legisladores del Partido Demócrata, que ahora son mayoría en el Senado. Las dos cámaras legislativas están en receso hasta la primera semana de septiembre.

– Según La Raza, una coalición de 230 grupos fundada en 1968 y que se define sin afiliación partidista, la actual política de inmigración de Bush, que tiende a favorecer solamente a mexicanos, no cumple con el tradicional requisito de que las leyes no pueden ser discriminatorias.

– Yzaguirre coincidió con la posición del gobierno mexicano de que era necesario reconocer el aporte económico de los inmigrantes de ese origen que ya están en Estados Unidos. Pero la coyuntura puede ser aprovechada para crear una “alternativa coherente y más efectiva”.

– “La política actual es ineficiente, discriminatoria e inconsecuente con los propios valores e intereses económicos nacionales”, dijo.  

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