- Vecinos dicen que los padres estaban tomando cerveza y descuidaron vela encendida
Moisés Martínez [email protected]
El inocente sueño de dos infantes nicaragüenses residentes en Guatemala fue envuelto por las llamas, extinguiendo en un instante las vidas de los dos pequeños.
De acuerdo con reportes de Guatemala, los hermanos Marco Antonio y Byron Alvarado, de dos y cuatro años respectivamente, hijos de Javier Solís Flores y María Salvadora Mayorga, de origen nicaragüense ambos, murieron calcinados en una zona humilde de Ciudad Guatemala.
LA PRENSA se comunicó telefónicamente con “Nuestro Diario” de Guatemala, el cual le dio un amplio despliegue al hecho. Según Byron Masariegos, reportero encargado del caso, la tragedia ocurrió a la medianoche del sábado pasado, cuando el padre de los menores regresó a la casa ubicada en la Colonia Milagros, de la zona seis de Mxco, en Ciudad Guatemala.
DESCUIDO FATAL
Según relataron vecinos del hogar, Solís y Mayorga empezaron a ingerir cerveza, por lo que no se dieron cuenta cuando la cera de una candela cayó en las sábanas de la cama de los niños mientras éstos dormían.
Wendy Alvarado, de 12 años, hermana de los pequeños, relató que vio cómo los niños se quemaban vivos, sin poder hacer algo para salvarlos. También resultaron heridos la madre, con quemaduras graves en ambos brazos y otra hija del matrimonio, de nombre Socorro Alvarado, de diez años. Ambas fueron trasladadas al Hospital Roosevelt de Ciudad Guatemala.
SE SALVAN DE MILAGRO
Solís resultó ileso del siniestro, así como los otros hijos del matrimonio de nombres Esteban de ocho años, Jorge de nueve, Mercedes de seis, y otra niña de siete años, de la cual no pudimos obtener el nombre, todos de apellido Alvarado.
Wendy relató que al momento del siniestro todos salieron corriendo del lugar, pero sus dos hermanitos no tuvieron oportunidad de salvarse, debido a su corta edad. Agregó que los vecinos trataron de sofocar el fuego, pero que no se pudo hacer nada por salvar a los niños.
Ricardo Solís, padre de Javier Solís, comentó a una radio local que su hijo tenía 12 años de vivir en Guatemala. “Tengo entendido que era una zona bien pobre, por lo que nos dijo una amiga que los fue a visitar”.