- Los pobladores del punto de partida del canal interoceánico claman atención
Leslie Nicolás Lacayo [email protected]
BLUEFIELDS, RAAS.- La expectativa de construir una vía férrea de 470 kilómetros de longitud, conocida como “Canal Seco”, que atravesaría el país del Atlántico al Pacífico, ha despertado el interés en los habitantes de Monkey Point, siempre y cuando sean incluidos y tomados en cuenta a la hora de hacer realidad este megaproyecto.
En Nicaragua existen dos empresas interesadas en la construcción de una canal seco que agilice el comercio entre el Atlántico y el Pacífico. El Canal Interoceánico de Nicaragua (CINN) y el Sistema Intermodal de Transporte Global (SIT-Global). Ambas empresas pretenden iniciar su proyecto en la comunidad de Monkey Point, ubicada en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), lo que ha despertado inquietudes en los pobladores de esta comunidad.
En este sentido, diferentes organismos realizaron en Bluefields un Foro llamado “Canal seco, la tierra y la seguridad pública en la comunidad de Monkey Point y el territorio Rama”. En él participaron 35 líderes indígenas de Monkey Point y el representante de SIT-Global.
Leonardo Sambola, líder de la comunidad, manifestó la preocupación por la posible construcción de un canal seco, que inicie en su comunidad.
Sambola, quien tiene ya cuatro años de estar desempleado, dijo que lo que más le preocupa a ellos es el hecho de que este proyecto rompa con los hábitos tradicionales de los pobladores de Monkey Point. Pues según él, la caza y la pesca constituyen parte de la cultura en los indígenas de esta comunidad, la que podría desaparecer al construirse un proyecto de esta envergadura.
El líder indígena vio con buenos ojos la construcción de este canal, siempre y cuando genere trabajo y desarrollo para los habitantes de la comunidad.
Sambola dijo que “a nosotros nos gustaría negociar con la gente del proyecto canal seco y plantearles nuestras inquietudes”.
Allen Clair, también dirigente de la comunidad, dejó clara la preocupación que existe entre los habitantes de esta comunidad, de ser sacados y despojados de sus tierras una vez se apruebe la construcción de un canal seco.
Clair explicó que el problema de propiedad en Monkey Point es de primer orden, “no queremos que nos saquen de nuestras tierras ni que nos las mal compren, queremos negociar con los inversionistas”.
Juan Carlos Rivas, gerente general de SIT-Global, quien hizo una corta ponencia sobre el proyecto, dijo que la empresa a la que él representa está abierta al diálogo con los indígenas.
Rivas aseguró que no elaborarán el contrato del proyecto hasta no haber negociado con las comunidades involucradas.