- Poscomunistas alemanes únicamente han “lamentado” la construcción del odioso símbolo de la Guerra Fría
- Víctimas del comunismo piden que herederos del régimen pidan perdón por los crímenes del pasado
AP, AFP, EFE
BERLÍN.- Alemania recordó el lunes el 40 aniversario de la construcción del Muro de Berlín, pero el país estaba menos atento a cuestiones históricas y más bien enfocado en el debate sobre si el partido sucesor de los comunistas se había arrepentido de las brutalidades del pasado.
Las ceremonias que sirvieron para conmemorar el aniversario se vieron perturbadas por la protesta de las asociaciones de víctimas de la ex República Democrática Alemana (RDA) contra la posible ascensión al poder de los neo-comunistas en la capital alemana.
“Sería una farsa formar una coalición con un partido semejante antes de que ellos hayan reconocido su culpa”, dijo uno de los manifestantes, Klaus-Peter Eich, quien está confinado a una silla de ruedas desde que recibió un disparo cuando trataba de huir de Berlín Oriental, dos meses antes que se levantara el muro.
“Tengo el deber histórico de recordar a la gente los crímenes del ex partido comunista de Alemania Oriental (PSUA)”, dijo.
Algunos calculan que casi 1,000 personas murieron al tratar de huir a Occidente, incluyendo 254 que perecieron al pie del muro.
En vez de disculparse, el Partido de los Socialistas Democráticos (PDS, poscomunista) ha dicho que los asesinatos de las personas que trataban de huir fueron “inhumanos” y expresó su pesar por la “injusticia” de los ex gobernantes de Alemania Oriental —que cerraron la frontera entre el oriente y el occidente de Berlín el 13 de agosto de 1961 para detener el torrente de personas que abandonaban la nación comunista.
Al depositar coronas de flores en el monumento de la Bernauerstrasse, uno de los lugares emblemáticos del Muro de Berlín, el canciller alemán Gerhard Schroeder, el presidente del Bundestag (cámara baja del Parlamento) Wolfgang Thierse, y el alcalde de Berlín, Klaus Wowereit, los tres socialdemócratas, fueron recibidos con abucheos por las asociaciones de víctimas de la extinta RDA.
Bajo la lluvia, unas 150 personas se reunieron para protestar contra la perspectiva de una coalición municipal en Berlín entre los socialdemócratas del SPD y los neo-comunistas del PDS, heredero del PSUA, el partido único de la Alemania del Este.
La popularidad de Gregor Gysi, el candidato PDS a las elecciones del próximo otoño al ayuntamiento de Berlín, da al PDS posibilidades reales de formar coalición con el SPD en la capital alemana.
Entre los lemas coreados por los manifestantes figuraban: “SPD-PDS: piensen en los muertos del Muro” o “SPD-PDS: traición a las víctimas”. Otro grupo rompió el protocolo de la ceremonia del Ayuntamiento berlinés con una pancarta en la que se leía “PDS y SPD: los asesinos del Muro ¿parte de la nueva normalidad?”.
Un hombre de unos sesenta años, que dijo haber pasado tres años en las cárceles de la RDA, destrozó una corona depositada en nombre del PDS. El hombre fue arrestado tras un altercado con la policía.
POSCOMUNISTAS PODRÍAN GOBERNAR BERLÍN
Los partidos políticos aprovecharon el 40 aniversario de la construcción del Muro para preparar su carrera a la alcaldía de Berlín, en un momento en que el interés popular por las conmemoraciones históricas ha decrecido y las miradas se centran en el futuro de la capital alemana.
La posible participación del poscomunista Partido del Socialismo Democrático (PDS) en el gobierno de la ciudad-estado y los vínculos de esta formación con el régimen del Muro, nada menos que en la alcaldía de la ciudad “mártir” de la Guerra Fría, es una bofetada a los que resultaron muertos al intentar cruzar el Muro.
La proximidad de las elecciones berlinesas y la posibilidad de que el actual alcalde-gobernador, el socialdemócrata Klaus Wowereit, forme coalición con el PDS acaparó la atención del aniversario.
El político socialdemócrata no descarta una coalición con el PDS, ya que considera que ello refleja la realidad política de la ciudad.
Doce años después de la caída del Muro, el este y el oeste de Berlín siguen siendo, políticamente, dos órbitas distintas, donde el PDS —sin apenas electorado occidental— alcanza victorias absolutas en algunos distritos del antiguo sector oriental. Wowereit repitió ayer su exigencia al PDS de pedir perdón a las víctimas de la RDA. Pero Gregor Gysi, candidato poscomunista y quizás su próximo socio en la alcaldía, se negó a ello, con el argumento de que él era un niño cuando se construyó el Muro.
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