- El constante cierre de bancos afecta el monto crediticio
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Martha Danelia Corea [email protected]
Marco Mayorga, presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua (Caconic), comentó que el sector comercial ha sido el más beneficiado en cuanto a financiamiento, no obstante, señaló que las quiebras bancarias podrían revertir ese beneficio.
“Este tipo de situación (las quiebras bancarias), lo que hacen es que el acceso al crédito se vuelva más restringido”, afirmó al tiempo que agregó que se toman medidas más fuertes como “elevar el encaje legal, reducir el circulante y, probablemente, el riesgo país puede incrementar y puede encarecer el costo del financiamiento”.
Opinión que fue compartida por Gabriel Pasos, presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin), quien aseguró que “estas quiebras lo que afectan es el monto disponible para el sector industrial, además que aumenta la tasa de interés”.
No obstante, Mayorga consideró que, desde el punto de vista bancario, las liquidaciones de estas entidades, por malos manejos financieros, son un paso al fortalecimiento de este sector.
“Porque están quedando en el negocio aquellas personas que sí conocen del mismo y esto le da otra imagen al país, abriendo la oportunidad de obtener recursos externos, como ya lo ha dicho el BID (Banco Interamericano de Desarrollo), porque ahora sí el sector financiero puede ser destino confiable de fondos que, a largo plazo, destina este organismo al sector financiero”, explicó Mayorga.
CUESTIONAN AL BCN Y LA SIB
Sin embargo, para el presidente de Cadin, el sector productivo competirá con el Banco Central de Nicaragua (BCN), puesto que esta entidad tiene que rescatar los montos destinados a los bancos quebrados, ya sea para garantizar los depósitos del público o la cartera que no sea recuperada.
Por su parte, Ana Quirós, de la Coordinadora Civil para la Emergencia y la Reconstrucción, externó su preocupación al tiempo que cuestionó el papel de la Superintendencia de Bancos (SIB).
“Nos parece que un organismo que controla el funcionamiento de los bancos, ha permitido que tantos bancos lleguen hasta la quiebra, dejando mucho que desear sobre su papel ante la falta de un rol activo de esta institución (SIB)”, expresó Quirós.
A juicio del presidente de Caconic, la situación del Banco Nicaragüense de Industria y Comercio (Banic), fue mejor manejado que los anteriores cierres.
Sin embargo, para Quirós “es preocupante que se diga con mucha facilidad que los cuentahabientes quedan salvados, pero no se dice qué pasará con el dinero de todos los nicaragüenses porque el Banic era un banco donde el Estado era accionista”.
Razón por la cual, también cuestionó el papel del ministro de Hacienda, Esteban Duque Estrada.
“El papel de Duque Estrada es aún más cuestionable, agregó.
DEPÓSITOS GARANTIZADOS
Recientemente fue aprobada por la Asamblea Nacional una prórroga extendiendo por un año más el funcionamiento del Fondo de Garantía de los Depósitos (Fogade), por lo que hasta agosto del 2002, los depósitos del público están garantizados ciento por ciento por el Estado.
Al respecto, José Luis Medal expresó que al Fogade le tomará aún varios años tener recursos suficientes para estas situaciones de quiebras.
“Esta responsabilidad del Estado, de garantizar todos los depósitos, no deja de ser un mal menor, porque conduce a lo que se denomina riesgo moral. El riesgo moral, significa, que algunas personas tienden a tomar riesgos excesivos, o lo que es peor, a cometer fraudes, cuando se sabe de antemano que el que pagará los platos rotos, es toda la ciudadanía. Se crean incentivos perversos, cuando se pretende privatizar las ganancias y socializar las pérdidas”.
“Para evitar lo anterior sería saludable volver tan pronto como sea posible a una garantía limitada a 20,000 dólares de depósitos, y no a cubrir la totalidad de los mismos. Ello obligaría a los depositantes, a tener cuidado en la selección de su banco”, dijo Medal.
“Otra alternativa que debe implementarse, es subir la adecuación de capital, del 10 por ciento que es actualmente, al 12 por ciento. Al tener los accionistas más que perder a la hora de una quiebra bancaria, tendrían que vigilar más estrechamente a la Junta Directiva de los Bancos”, recomendó Medal.