Jaime Corriols BeverlyMatagalpa, salida a Jinotega.
Así lo confirma francisco roque, representante del PMA en Nicaragua. Ese axioma de Roque, es cierto. Cuando la riqueza no proviene del sector agropecuario, se convierte en sofisma, cuando la riqueza nace en el campo, son los campesinos los primeros en ser favorecidos.
Y hoy Nicaragua, la que otrora fuera el Granero de Centroamérica, más una poderosa ganadería, con 8 mataderos y 4 pasteurizadoras, hoy sólo hay escombros de lo que fue. Destrucción causada por las confiscaciones –así lo confirma el ideólogo de la Revolución, Tomás Borge– y por el candidato a la presidencia Daniel Ortega, más otros destacados analistas.
Pero la clase gubernamental del 80, queriendo rellenar los profundos huecos que dejaron las confiscaciones, recurrió a la devaluación de la moneda, causando nuevos daños al sector asalariado, en tanto el rico no confiscado supo sacarle jugo a la devaluación haciéndose más rico, y así nació ese enorme muro de ricos, que son los insaciables al problema del hambre a que se refiere el ingeniero Roque.
Y así como fue el hambre la que hizo explotar la guerra en el 80, así en la década del 90 fue la escasez de trabajo la que hizo explotar un éxodo masivo de la población hacia Costa Rica, la cual ya llega a un millón de personas del sector trabajador del país, destruyendo el corazón de la producción.
Y la nueva década del 2000, con su estrategia para la reducción de la pobreza, a lo que el coordinador de ese proyecto del gobierno Telémaco Talavera lo llama “la máxima expresión de las aspiraciones del país”. Y este proyecto sólo da palos de ciegos para no encontrarla, y donde está su origen y sus raíces es en las confiscaciones.
Pues esa solución que ofrece el ERRP de poner curitas a la gangrena no resolverá nada. Y ya el pueblo cansado de esperar, lo único que estamos esperando es una explosión social. Todo por no querer ver que la raíz de la pobreza está en las confiscaciones. Cuando curarla es lo más sencillo pero algo imposible para el gobierno.