AFP
SUCRE, Bolivia.- El general Hugo Banzer dimitió oficialmente este lunes a la Presidencia de Bolivia derrotado por un cáncer pulmonar y al cerrar un ciclo de tres décadas de agitada vida política pidió perdón a los adversarios de su dictadura de la década de los 70.
Banzer renunció a su mandato, en favor de su joven vicepresidente Jorge Quiroga, en una emotiva ceremonia celebrada en la sureña ciudad de Sucre, en coincidencia con el 176 aniversario patrio y la instalación de las labores parlamentarias de la gestión 2001-2002.
“Tengo la visión suficiente, la serenidad que se requiere en estas circunstancias y el ánimo abierto al desprendimiento responsable, para darme cuenta que, una vez más, es necesario deponer lo personal, por legítimo que sea, ante el interés nacional”, precisó.
Dictador en los años 70, Banzer se recicló demócrata a finales de esa década al cabo de un septenio de mano dura, en el que las fuerzas de seguridad mataron a unas 200 personas y persiguieron, exiliaron o torturaron a otras 30,000, según datos de organizaciones de Derechos Humanos.
Durante el régimen militar fue secuestrado y asesinado en junio de 1976, en Buenos Aires, el derrocado antecesor de Banzer, el general Juan José Torres, víctima según diversas versiones de los aparatos de represión organizados bajo el denominativo Plan Cóndor por las dictaduras sudamericanas.
“A ellos, mis adversarios políticos, a los de ayer y a los de hoy, a quienes se sintieron dañados o a los que tal vez perjudiqué sin la intención de hacerlo, les ofrezco nuevamente mi mano extendida en este momento supremo para mí, en que me aparto de la primera magistratura”, proclamó el anciano.
Lúcido a pesar de la gravedad de su enfermedad, el mandatario dimitente admitió que “es cierto que (sus 7 años de régimen de facto) no estuvieron exentos de medidas que se debieron aplicar por las circunstancias de la descontrolada violencia política que en ese tiempo se había desatado en toda América Latina”
Al explicar su conversión a la democracia, Banzer rememoró que “por fortuna, dada la propia naturaleza de nuestro pueblo, esa violencia cesó mucho antes que en otros países del área y así los hombres se reconciliaron de manera ejemplar y única”.
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