Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/ JINOTEPE.
Con la dejada de San Sebastián y San Marcos a sus ciudades de origen, culminaron ayer domingo, las fiestas de Jinotepe en honor a Santiago Apóstol.
Desde tempranas horas de la mañana, los fieles acompañaron a las imágenes hasta sus respectivas parroquias, tras una emotiva despedida con quema de pólvora y repiques de campanas. Luego se celebró una misa de acción de gracias por los santos patronos de Diriamba, San Marcos y Jinotepe, con la que cerraron las festividades, llenas de colorido y devoción.
Como todos los años, los viejos amigos arrastraron a miles de devotos y promesantes que bailaron y caminaron varios kilómetros para cumplir con el compromiso divino a sus santos, aun bajo un chaparrón que refrescó la caminata por un corto trecho.
Los tres santos se despidieron, y cada uno descansa en su parroquia, en espera de volver a reunirse el próximo año, en enero, en las fiestas de San Sebastián.
Caída la tarde se realizó la entrada triunfal del Apóstol Santiago a la ciudad de Jinotepe, y su imagen fue colocada en su trono de honor, entre aplausos, cantos y rezos de un pueblo fiel y devoto, tras el tradicional “¡¡Viva el Patrón Santiago!!”