La falta de lluvias ha provocado resequedad en los pastos, lo que conlleva a severas afectaciones del ganado en varias zonas del país.

Sequía diezma la ganadería

Parace que ahora la frase, “el tiempo de las vacas flacas” es una realidad. La ganadería está siendo afectada por la ausencia de lluvias, situación que mantiene en vilo a los ganaderos y ha generado una serie de recomendaciones en el cuidado de la alimentación de las bestias Mercedes PeraltaCorresponsal/León La producción de leche en […]

  • Parace que ahora la frase, “el tiempo de las vacas flacas” es una realidad. La ganadería está siendo afectada por la ausencia de lluvias, situación que mantiene en vilo a los ganaderos y ha generado una serie de recomendaciones en el cuidado de la alimentación de las bestias

Mercedes PeraltaCorresponsal/León

La producción de leche en el Departamento de León ha sufrido un grave descenso por la falta de agua y alimentos que han provocado la desnutrición del ganado y aunque el Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), aún no cuantifica los daños, “la economía ganadera ha sufrido un 80 por ciento de pérdidas” estimó Benjamín Muñoz Rojas, directivo de la Asociación de Ganaderos de León (Asogal), que no confirmó las presunciones de muerte de ganado por hambre.

Informaciones procedentes de Malpaisillo y de las comarcas Chácara Seca, La Ceiba y Sutiaba Rural en León, refieren que al menos 31 vacas y cinco caballos han muerto de desnutrición. Aunque ninguna asociación o cooperativa ganadera la confirma, tampoco se descarta, pues los líderes comarcales han suministrado los nombres y direcciones de los campesinos afectados.

“Es posible que hayan muertes por desnutrición o enfermedades, porque a los animales les sucede como a los humanos, pero al productor le da pena confesar que su animal se murió de hambre”, declara Alcides Zapata Abarca, fiscal de la Cooperativa de Productores Agropecuarios de León.

Mauricio Hernández Mendiola reconoce la situación que enfrentan. El descenso en la producción de leche que se ha producido en su hato de 120 unidades, es una pequeña muestra de lo que ocurre en su gremio.

“De 140 litros diarios ha bajado a 100 la producción de mi finca. Esperamos del gobierno ayuda con alimentos para el verano, y respuestas concretas para el futuro”, externa.

ESFUERZOS ALIMENTARIOS

El alimento para el ganado se resuelve de acuerdo a las posibilidades de los finqueros. Los ganaderos realizan esfuerzos por comprar pacas de gamba y sorgo para alimentar su hato, cuyo precio puesto en la finca oscila entre 9 y 12 córdobas la paca. Algunos productores vendieron sus parcelas de sorgo a Asogal para que la embalara y vendiera por pacas a sus socios

Entre los productores existe preocupación porque el ganado está perdiendo peso y tendrán que venderlo al precio que se los paguen los compradores, con las consecuentes pérdidas económicas, pues los precios de venta se disminuyen y los intereses bancarios por los préstamos ganaderos que ya debieron haber pagado son “groseros”, asegura Muñoz Rojas.

“Muchos de nosotros tenemos pendiente préstamos bancarios que ya debimos haber cancelado al no haber engorde y no vender el novillo por el que se prestó para trabajar, estamos más endeudados porque ese animal se esté enflaqueciendo, está perdiendo peso y los intereses bancarios estén corriendo. Los intereses que son groseros no le permiten al ganadero sacar cabeza. Uno trabaja para el Banco”.

TIENEN ESPERANZAS

La esperanza de los ganaderos leoneses está cifrada en las lluvias a partir de agosto porque desde hace 55 días no llueve en León, Los Terreros, Zarzales, Tecuaname, Los Portillos, Los Cerritos, comunidades de Malpaisillo y La Paz Centro y el ganado está comiendo rastrojos de la siembra de arroz que no tiene valor nutritivo.

“Los animales están esqueléticos, lo podemos comprobar a las orillas de las carreteras o caminos, donde buscan qué comer”, señala preocupado el directivo de Asogal, organización que tiene 1,600 afiliados.

El impacto de la sequía es mayor en el pequeño productor, “porque no tiene la mentalidad de reposición de pasto y sobrepastorea en una manzana de pasto”, explica Alcides Zapata Abarca, para quien es necesario que el ganadero cambie su cultura y vea como una pequeña empresa su hato.

Estima que debe existir un buen nivel de organización entre los ganaderos para enfrentar los riesgos del verano, y lograr con el IDR alimentación silvopastoril. Colaboración que debería recibir el sector pecuario.

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