Conflicto por municipios del mismo nombre

Ary Neil Pantoja [email protected] La creación de dos municipios con el mismo nombre en dos diferentes departamentos ha originado un conflicto por la recaudación de ingresos provenientes del cobro del servicio de agua potable, y unos 18,000 habitantes podrían quedarse sin el vital líquido, porque las autoridades edilicias de uno de los municipios amenaza con […]

Ary Neil Pantoja [email protected]

La creación de dos municipios con el mismo nombre en dos diferentes departamentos ha originado un conflicto por la recaudación de ingresos provenientes del cobro del servicio de agua potable, y unos 18,000 habitantes podrían quedarse sin el vital líquido, porque las autoridades edilicias de uno de los municipios amenaza con cortar el servicio al otro.

Según el alcalde de Wiwilí, Nueva Segovia, Emilio Herrera Úbeda, la alcaldesa de Wiwilí, Jinotega, Alba Marina Cárdenas Aguilar, ha amenazado con suspender el servicio de agua potable, pues el mecanismo de control y bombeo que permite el abastecimiento a ambas localidades está ubicado del lado jinotegano.

Herrera dijo que con base en esa situación, la alcaldesa Cárdenas pretende continuar cobrando las tarifas a los habitantes del lado segoviano, pero llevándose el dinero al municipio de Wiwilí del lado jinotegano. Herrera rechaza esa situación, y expresó que el cobro de tarifas debe hacerlo la Comuna de Wiwilí de Nueva Segovia e invertirse en esta comunidad.

Para contrarrestar las pretensiones de Cárdenas, Herrera orientó a los pobladores bajo su jurisdicción a no pagar las tarifas del servicio, y éstos han obedecido en respaldo al edil segoviano. Herrera dijo que han podido regular el cobro de otros impuestos que antes los realizaba la Comuna de Wiwilí de Jinotega, pero el problema del agua potable no se ha podido resolver.

El denunciante agregó que los habitantes están anuentes a pagar por el servicio “siempre y cuando las recaudaciones se queden y se inviertan en el municipio que corresponde”.

PROBLEMAS JURISDICCIONALES

A juicio de Herrera, es un problema jurisdiccional que tiene otras consecuencias. Dijo, por ejemplo, que físicamente Wiwilí, Nueva Segovia, cuenta con un Juez, pero éste sólo tiene jurisdicción en Wiwilí, Jinotega, porque es para ese municipio que fue nombrado por la Corte Suprema de Justicia. Paradójicamente, la sede del Juzgado también está ubicada del lado segoviano.

Herrera se queja de que tampoco tienen un puesto policial, y el puesto más cercano es el de sus vecinos jinoteganos quienes, según dijo, se niegan a ayudarles cuando se lo solicitan.  

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