Sara Ló[email protected]
La lotería tiene tantísimo quehacer para beneficiar a los pobres en Nicaragua. Comemos mientras otros tienen hambre y reímos mientras otros están tristes, viviendo en un parque por falta de trabajo y techo. La lotería podría favorecer más a los pobres, mejorando el sistema de salud, ofreciendo almuerzos a los niños trabajadores y asistiendo en la educación a miles de niños que no asisten la escuela. A veces “el gordo” (premio mayor) le cae a un acomodado, cuando pudo haber tenido mejores resultados en un hogar sin recursos.